*’Santa Pía de Dulantzi’ y la historia lingüística de Vasconia

Santa Pía de Dulantzi (s. VI)

Basílica, baptisterio e inhumaciones del conjunto tardoantiguo de Alegría-Dulantzi (plano de Miguel Loza y Javier Niso). Advocación a Santa Pía (s. VI) sugerida por Ramón Loza

La basílica bautismal tardoantigua hallada en 2009 en una intervención de urgencia por Miguel Loza y Javier Niso en la calle Nuestra Señora de Aiala de Alegría-Dulantzi aporta información clave para la reconstrucción histórica de Vasconia en los siglos oscuros entre el final de Roma y el principio de la Baja Edad Media (siglos V-XI). Es asimismo un elemento que ilumina y da cohesión a nuestro conocimiento de la diacronía del euskera y la evolución de sus dialectos, en particular al origen de la variedad occidental (tal como la denomina Koldo Zuazo, antes llamado ‘dialecto vizcaíno’ o bizkaiera).

Uno de los aspectos más destacados de la basílica es la sepultura privilegiada de una mujer, hallada en la parte izquierda del ábside o sanctuarium, que Miguel Loza interpreta como la probable reliquia de una santa, posiblemente además aristócrata y mártir. La sepultura de la santa es la mayor y una de las dos más antiguas del yacimiento (primera mitad del siglo VI) y sería anterior a la construcción de la propia basílica protoparroquial y, por supuesto, muy anterior a la iglesia románica del XII, con advocación a San Martín.

A falta de indicios documentales o epigráficos sobre la onomástica de la santa, una candidata tanto o más probable que ninguna otra sería Santa Pía (Ramón Loza, comunicación personal 04.11.2017). Se trata de un supuesto muy sugerente, dada la clara conexión del Dulantzi medieval con la familia de los Gaona y la intervención de este clan aristocrático en la fundación y desarrollo posterior de la abadía de Santa Pía de Laminoria.

La relación de la basílica de Dulantzi, así como de la abadía de Santa Pía de Laminoria en la formación y expansión del euskera occidental fue expuesta en una entrada de Trifinium: Hirarzaeza y Harrahia: alfoces que fueron cuna del euskera occidental (ss. VI-X). Aquí deseamos añadir algunos nuevos datos que refuerzan la tesis que ofrecimos hace ahora tres años (30.09.2014).

Ver también

  • Loza Uriarte, Miguel, Javier Niso Lorenzo. “La basílica tardoantigua de San Martín de Dulantzi (Alegría-Dulantzi, Álava).” Pyrenae 47, no. 2 (2016): 95-129. [PDF raco.cat
  • Alfaro Suescun, E., Loza Uriarte, M., Niso Lorenzo, J. y Solaun Bustinza, J. L.. 2017: “Iglesias, rentas y sistemas de almacenamiento en el País Vasco durante los siglos x y xi d. C.: el testimonio arqueológico de San Martín de Dulantzi (Alegría-Dulantzi, Álava)”. Archivo Español de Arqueología, 90: 247-270. doi: 10.3989/aespa.090.017.011 [apuntes en Trifinium
  • Juan José Larrea Conde. 2016. Las iglesias de los vascones: una problemática antigua y un registro arqueológico nuevo (siglos VI y VII). Anejos de Nailos: Estudios interdisciplinares de arqueología, ISSN 2341-3573, Nº. 3, 2016 (Ejemplar dedicado a: Estudios sobre la Edad Media en el norte de la península ibérica), págs. 219-246 [apuntes en Trifinium]

Ideas centrales

  • La basílica es sede de un poder nobiliar y religioso sin parangón para la época en Álava nuclear (ss VI-X) (AlfaroSuescun2017)
  • La cronología de construcción de la basílica (segunda mitad s. VI, LozaNiso2016) coincide con la supuesta expansión del vasco común antiguo, fase previa a la primera fractura dialectal (Michelena1981)
  • Dulantzi se erige en fragua candidata de los primeros cambios que caracterizan el euskera occidental y que con Zuazo2010 asociamos con el distanciamiento de Álava respecto a Pamplona tras la conquista árabe (PastorLarrea2012)
  • Las rutas que conectan Dulantzi con Calahorra, Nájera y San Millán de la Cogolla pasan por el puerto de Guereñu, el valle de Laminoria, sede de la abadía de Santa Pía. En Maeztu las rutas se bifurcan, por Campezo hacia Calahorra, y por Arlucea hacia San Millán de la Cogolla.
  • No parece casual que en el curso alto del río Tirón, adonde colonos alaveses en el siglo VIII llevaron el primer euskera dialectalizado (Michelena1976, Peterson2009), cerca de Belorado, se hallase el convento con la misma advocación a Santa Pía

[actualizado 08.11.2017. Continuará]

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3 Comentarios en “*’Santa Pía de Dulantzi’ y la historia lingüística de Vasconia
  1. Joseba Abaitua dice:

    Existe otro interesante indicio, la desaparecida ermita de Santa Pía:

    Según consta en el acta de la visita pastoral a Dulantzi de 1556, existían en su término quince ermitas. La mayor parte eran las parroquias de aquellas aldeas que habían quedado despobladas a lo largo de la Edad Media. Éstas eran las de San Martín de Dulantzi, que las personas más mayores del pueblo todavía pudieron conocer, las de San Román de Larraza, San Miguel de Henaio, Santa María de Larrara, San Julián de Olga, San Pelayo, donde se encontró una necrópolis del siglo VI, San Miguel de Alborkoin. Otras fueron desde el principio ermitas aisladas, como las de Santa Bárbara, Santa Marina, San Juan, Santa Cruz, San Adrián, Santa Pía, San Salvador y San Sebastián. Todas ellas se fueron arruinando a lo largo del siglo XIX. En la citada relación de 1556 no se cita la ermita de San Antonio, mencionada por Becerro de Bengoa en 1872, ni la iglesia de Nuestra Señora de Ayala, que es mucho más que una ermita y que aún podemos contemplar en todo su esplendor.

    Fuente: Blog Alegría Dulantzi http://alegria-dulantzi-pueblo.blogspot.com.es/2010/

  2. Ramón LOZA LENGARAN dice:

    Amigo Joseba, lo primero, agradecerte que hayas colaborado en poner en valor los hallazgos de San Martín de Dulantzi. Los dos sabemos que están llamados a liderar el ranking histórico patrimonial de Alava y el País Vasco/Navarra pero los dos sabemos también que, este tipo de cosas son lentas, que hace falta empujar para lo que ya sea una evidencia para los especialistas se convierta en un disfrute y un orgullo para la Comunidad en general.

    Hemos hablado en más de una ocasión sobre lo hallado en las excavaciones de Dulantzi. Sobre el templo basilical tardoantiguo, único y especialísimo, por muchas razones. Sobre la riqueza testimonial de los objetos que acompañaban algunos de los enterramientos, entre los que destaca la cuchara de plata, con la escena Teseo/Minotauro, que va a ser objeto de culto de nuevo, aunque ahora de los investigadores de todo el mundo, tras la publicación de los artículos que mencionas.

    Un punto que, como tema de conversación entre nosotros, salió en más de una ocasión fue el del enterramiento del altar. Estuvimos de acuerdo en su excepcionalidad y en sorprendernos el hecho de que, tratándose, el cadáver, de los restos de una persona con un enorme prestigio religioso, como para ser trasladado desde otra ubicación y ser re-enterrado en una tumba propia junto al altar de la basílica, del siglo VI, no hubiera quedado ningún tipo de rastro documental de su personalidad.

    Sabemos que se trata de una mujer joven, que no parece que sufriera los quebrantos propios de una muerte martirial, y nada más. Hablando, salió a relucir que, la única santa con advocación, en las proximidades de Alegría-Dulantzi era Santa Pia, de Laminoria.

    Al leer lo que has publicado, le he dado una vuelta más al tema, sin olvidar que se trataba de una conversación entre amigos, nada más.

    Lo primero, he tenido muchas dificultades para conocer mejor a SANTA PIA. Me ha llamado la atención no encontrarla en los santorales, salvo una extraña mención, junto a otros mártires africanos. Lo que no impide que “sepamos” que existía una abadía que le estaba dedicada ya en el siglo X. La que luego sería importantísima, y bien documentada, de Santa Pía y Santa Cristina en el valle de Laminoria

    Aunque, ya digo, trabajamos a nivel de pura especulación, es cierta la proximidad entre Dulantzi y Santa Pia. Como es muy bien conocido que, el tránsito entre Maeztu- Arraya,.. y la Llanada se hacía sobre Guereñu, entre otros lugares, a tiro de piedra de Dulantzi. O que, las monjas que fundaron el convento de clarisas de Alegría vinieron de un beaterio de Nuestra Señora en Alecha, muy cerca de Santa Pía.

    Dice Xabier Lasalle (Auñamendi) que, según la tradición, Santa Pía, fue fundada por caballeros navarros; en un momento en que lo “navarro” dominaba la zona de Campezo pero también, la zona de la Llanada Oriental… Lo que apunta no nos sirve demasiado puesto que estamos hablando, para nuestro enterramiento, del siglo VI y el paisaje histórico no tiene nada que ver pero, lo que si es verdad es que, a veces, una conversación da para más de lo que, en principio se pudiera suponer..

    Un abrazo..

    • Joseba Abaitua dice:

      Muy interesante lo que comentas. Voy a darle unas vueltas a esta entrada y a lo mejor cambio el título que como dices es demasiado precipitado. Los siglos de dominio navarro fueron del X al XIII, y es un momento muy importante desde el punto de vista lingüístico también. Desde luego tiene sentido que Santa Pía se funde o promueva dentro de la red de monasterios de realengo de la emergente corte pamplonesa (San Juan de la Peña, Leyre, San Millán, Oña…). Pero por lo que encontré, parece que en primera instancia es una abadía de rango señorial, asociada al linaje de los Gaona.

      Otra cosa que me inquieta es que no haya quedado rastro del culto. Al menos hasta donde yo conozco, no hay ni ermita ni capilla por la zona de la montaña que herede la advocación de Santa Pía. En Alegría-Dulantzi en cambio sí hay o ha habido una ermita.

      Copio esta información sobre una Santa Pía en Belorado (fuente http://www.belorado.es/lugares-de-interes/cuevas-de-san-caprasio-san-valentin-y-santa-pia)

      “En la zona de Caprás, al norte del nucleo poblacional, se localizan los restos de las cuevas que según quiere la tradición, sirvieron de eremitorio a San Caprasio y a sus compañeros anacoretas Santa Pía y San Valentín. La historia de San Caprasio, asociada a la de Santa Fe, nos la cuenta en parte el Liber peregrinationis: San Caprasio, obispo de Agen (en la Gascuña francesa) en el último tercio del siglo III, se ocultó en una cueva durate la persecución decretada por el emperador Maximino. El ejemplo de la joven Fe, afrontando valerosa y abiertamente el martirio, le hace abandonar su escondite, ir al lugar de martirio de la doncella y encontrar el mismo glorioso fin que ella.
      Es razonable pensar que ésta devoción fue llevada a Belorado por peregrinos o colonos gascones, quizás los mismos traídos por Alfonso I el Batallador para repoblar la villa en 1116.
      Parece que esta cueva, una de las numerosas que horadan el barranco de Belorado, sirvió efectivamente como morada- eremitorio durante la época visigótica, época en la que el movimiento anecorético tuvo gran pujanza.

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