Murielles (1025), la actual Morillas, fue un alfoz que desempeñó un papel decisivo en una fase temprana de expansión del euskera (ca. siglos VI–VII-IX), actuando como corredor de tránsito que habría conducido a los vascones de la Llanada alavesa hacia el valle burgalés de Losa, siguiendo el trazado de la vía romana que unía Iruña‑Veleia con Uxama Barca.
[He retrasado la horquilla temporal de VI-VII a VII-IX tras una conversación con Mikel que explicaré más abajo]

Este aspecto no aparece recogido en el extraordinario estudio toponímico recientemente publicado sobre la zona. Sin embargo, considero que sin él no se explica la abrumadora presencia de toponimia vasca desde los primeros testimonios. Hice notar esta omisión a los autores, tanto por vía privada (a Roberto González de Viñaspre) como en la presentación celebrada en la sede de Euskaltzaindia de Vitoria (13/03/2026), ya que me parece un elemento clave para entender el papel de este pasillo lingüístico que en la Tardoantigüedad conectó la Álava nuclear con el valle burgalés de Losa.
Resulta además especialmente significativo el contraste entre este corredor —marcando en azul y claramente vinculado a la vía equínea —, caracterizado por una toponimia vasca densa y duradera, y los valles alaveses adyacentes (Valdegovía, Ribera Alta, Ribera Baja, Lantarón, antiguos alfoces de Forniello y Ossigani), donde la ausencia del estrato vasco y la continuidad romance desde época latina configuran un paisaje lingüístico radicalmente distinto.
En las páginas finales (377-379), concluyen los autores:
En consecuencia, la huella de la toponimia vasca en la zona es visible al menos en el siglo XI. Si bien en aquellos primeros documentos se presencia parece limitada, sin duda, es suficiente para concluir la existencia de comunidades vascófonas en aquel espacio, más o menos numerosas.
Se ha escrito mucho acerca de la posible repoblación y evolución demográfica que pudo darse en el occidente de Álava, y en concreto en Valdegovía, sobre todo a medida que fueran remitiendo las incursiones árabes que se repetían periódicamente durante los siglos VIII y IX. Ruiz de Loizaga (1995:14) escribe que desde finales del VIII a primeros del IX «Valdegovía y zonas colindantes se llenan de gentes nuevas», y que los pueblos que van apareciendo documentalmente para finales del siglo X estaban en lugares con débil presencia humana que fueron poblados en los siglos IX-X, fundamentalmente. El mismo autor alavés (1989:5) considera que, a finales del siglo VIII, gentes venidas de territorios «tras esa fortaleza natural de la cordillera Cantábrica» comenzaron a poblar las tierras de Valdegovía, Losa y Ayala, entre otras, con el auspicio de la expansión territorial del reino astur.
¿Gente venidas de allende el Ebro?
Acerca del origen de esas gentes repobladoras, Ruiz de Loizaga recoge en la citada obre (1989) lo manifestado por autores como Sánchez Albornoz, quien escribe que «esta zona del Occidente de Álava y valles del Norte de Burgos fue poblada por cántabros, vascos, hispano-romanos y godos» y Pérez de Urbel, para quien «en Losa y en Valdegovía los repobladores son cántabros, astures o vascones; cántabros sobre todo .
Ruiz de Loizaga (1989:41-42)
minimiza la presencia de la lengua vasca y afirma que la «mayoría de repobladores de la primera hora que se asientan al sur de la Sierra Salvada, Peña de Orduña y Sierra de Arcamo está compuesta casi exclusivamente de gentes con nombre latinos o godos. Es a partir del siglo X cuando empiezan a menudear los nombres euskéricos […]. En la comarca encontramos algunos topónimos que denotan la presencia vascona […], pero su concurso y penetración en estos valles fue mínima»
Y ¿cómo explicar la presencia en el cartulario de Valpuesta de antropónimos vascos como Ahoztar, Ama, Amunnu, Amusco, Anaiaz, Anderezo, Anderkina, Iaunso, Olaquide, Ozoa?
[Continuará]

29 respuestas a «Murielles y la expansión del euskera por la vía equínea»
Que bueno Joseba!, esperaba con ganas un post antes de verano.
Entiendo que ya como mínimo los Aldaietos estaban toponomizando ya esas tierras de hace rato, en una carretera romana más vieja que una playa.
La llegada árabe debió cambiar para bien, con una mayor esperanza de vida, mejor medicina, higiene, avances en la agricultura y nuevos productos como el arroz/irrisa (por cierto compré hace poco arroz navarro, ¿hasta qué tan al Norte llegaron a plantarlo?).
Y con esto enlazo con aquello que mas o menos venía decir el medievalista F. García de Cortazar, y es que para el siglo IX la llanada alabesa cerealística y metalúrgica, y también durante sus periodos anteriores de guerra y paz con los árabes…. desborda sus fronteras en TODAS DIRECCIONES. Una bonanza demográfica.
Los colonos de Valdegovía debieron ser similares a otras zonas de Castilla, una mezcolanza de aguerridos al estilo far west. Otro espacio fronterizo caracterizado por la diversidad, donde se forjan nuevas identidades, y que parece ser un leitmotiv de la Historia.
PD- Muy bonito el nombre de Gaubeako, me pregunto si tendrá algo que ver con Gautigiz/Gautegiz de Arteaga, o con los apellidos/casas Gaubeka, Astoreka, Erkoreka, Gabeka (faldas de Sollube, Uribe-Kosta, Mungialde, Busturialde) o Gareka (este tal vez de Durangalde). A ver Adrián que opinas de estos extraños -EKA de tu zona… Por cierto que fué Alberto Santana quien nos descubrió que la casa Erkoreka es el primer caserío mencionado de Bizkaia (1053).
Nuestros antepasados tuvieron que elegir entre tres opciones:
1-Integrarse en la comunidad musulmana (Umma), manteniendo sus tierras y quedando exentos de los impuestos especiales para infieles.
2-Sumisión política y pacto (estatus de dhimmi): si rechazaban convertirse pero aceptaban la soberanía del emirato o califato, firmaban un pacto de capitulación. Conservaban su religión cristiana, sus leyes y sus bienes a cambio de pagar un impuesto anual por cabeza (jizya) y otro por la tierra (jaraj).
3-La espada (guerra o yihad): si rechazaban la conversión y el pacto fiscal.
Eligieron la tercera opción y los cambios fueron cojonudos, como señalas: razias un verano sí y otro también, montones de refugiados y la amenaza constante del mayor poder político de la época.
No se por que dices que eligieron la tercera opción, si para el 718 Pamplona se integra en Al-andalus, a la obediencia del emir de Córdoba y del Califa de Damasco. Donde muchos neo-vascones abandonan su ritual forma de enterramiento con armas, y lo cambian para ser enterrados en Maqbara y mirando a la Meca. Otros neo-vascones permanecieron cristianos pero ya no se enterraban tampoco con armas, si no con los famosos anillos mahometanos. Una convivencia que se mantiene hasta finales del VIII, cuando a partir de ese siglo, los arabes intentaran atraer a la nobleza mediante pactos, hasta que finalmente Pamplona gravite hacia la orbita franca.
No sabemos a que pactos llegó Alaba, y tal vez Bizkaia, pero pagaron la jizya durante bastantes décadas, hasta que Alaba se pasó a la orbita del reino de Asturias, convirtiéndose en un condado de este.
Campañas de castigo, guerras y razzias si. Convivencia y paz también. Hubo de todo. Salam Aleikum,
Aleikum Salam
Desde la Verdad de una civilizacion islámica que extendía su poder con la amenaza constante,
o te sometes o te mato (muchas culturas lo han hecho también), pero en esta en concreto se añade la justificación moral del agresor.
Al fin y al cabo, es Dios mismo quien les mandaba someternos o exterminarnos.
Cuanto daño ha hecho el cuento de la perdida de España y de las dudosas hazañas épicas del presunto godo Pelayo. Con la invasión musulmana los norteños de la península ibérica no hicieron sino lo mismo que llevaban haciendo ya durante siglos, insumisión fiscal y religiosa con los visigodos, lo cual les costaba de cuando en cuando, alguna incursión de pillaje para cobrarse los «impuestos» de otro modo. Y eso lo podían hacer porque tenían un terreno propio a la defensa, una economía basada en la ganadería, lo cual te permitía la movilidad necesaria para amortiguar los golpes, y una tradición militar ya forjada en época romana, al igual que sus armas procedentes de sus buenos recursos de oligisto.
Dionisio: «A ver Adrián que opinas de estos extraños -EKA de tu zona»
Se ha hablado mucho aquí sobre ello, pero no se ha llegado a aclarar nada del todo. Yo me inclino por la idea de Salaberri, Irigoyen y otros de que es de procedencia latina y el mismo que -ika. Posiblemente contemporáneo o un poco anterior de -iz y anterior a -ano. Serían antropónimos unidos al sufijo latino -ica indicando propiedad.
La moda se habría extendido desde Bizkaia hasta parte de Araba, conviviendo con -iz, que, posiblemente, fue algo posterior a juzgar por algunas combinaciones, como Gerrikaiz.
Los modelos sin -i- serían meras variantes que habrían perdido esa vocal, como se ve en Astorika/Astoreka, Gabika/Gabeka, Garika/Gareka, Atxika/Atxeka, Meñika/Meñaka.
Eskerrik asko Adrían….. Me inclino también por Salaberri en algunas interpretaciones suyas como con su Muxika del latino Muso. Tal vez Morga <*Maurica. No se hasta que punto fue popular el cognomen CAPITO, ni si llegó a estas tierras, pero tal vez encajaría para Gabika (Ereño y con posible doblete que no recuerdo ahora).
El sufijo -IZ de Bizkaia lo veo el mas tardío de todos, pero entre siglos -IX o X. LLaman la atención los -KIZ, Zendokiz (Gautegiz-Arteaga), Durukiz (Ibarrangelu), Bermokiz < Vermo/iriquiz (Elantxobe), o el desaparecido Cornikiz que estaba por Busturia o alrededores. Ondo pasa oporretan.
PD. Joseba…. ya que mencionas el cartulario de Valpuesta… y viendo que está a solo 6 kms de Valdegovía /Gaubea……. ¿sería esta zona la llamada "cuna del castellano?…. es decir…. ¿sería la trama dialectal que perduró sobre las otras en ese momento?
Egunon, Dionisio.
Me cuesta ver relación entre Morga y Maurica, apellido este último del que participo (mi amama materna era Vicenta Marcaida Maurica). ¿Esta posible relación la propone Salaberri? porque no me suena. ¿Maurica>Maurca>Morca>Morga? No sé, no me convence, aunque es posible la sonorización de «-c-» después de «r». Igual hay algún paso intermedio documentado por ahí, pero no me consta.
Gabica con Capito tampoco lo veo. Gabica suena más a un Gabinus (Gabinika>Gabika), igual que Gaminiz y Gamiz, que podrían haber nasalizado la bilabial, aunque parece que proponen el nombre Gavius, que puede ser igualmente. Pero, claro, también está el nombre Gamus, así que pueden tener orígenes diferentes. El nomenclátor latino es tan extenso y variado que las posibilidades de origen de este tipo de nombres se multiplican. Me dice la IA que, según las fuentes, la cifra de nombres latinos puede andar entre los 14.000 de Kajanto y los 45.000 de A. Mócsy, contabilizadas pequeñas variaciones y versiones locales.
-IZ: Sí, parece que este sufijo toma fuerza algo más tarde, no recuerdo si es el mismo Salaberri quien lo comenta proponiendo su origen en el genitivo latino -ici. Algunos han sugerido el instrumental vasco «-z» y otros un origen visigodo. Creo que la latina es la opción más fiable, por mucho que los primeros ejemplos se den en escritos de zonas vascófonas o romances lindantes con aquéllas.
En Galicia se da muy profusamente este sufijo también, pero en zonas intermedias entre la vasca y la gallega es posible que esté oculto en aparentes plurales terminados en -es, como tal vez Güeñes (*Goñiz¿?), Musques/Muskiz, Castro-Urdiales¿?
Me recuerda esto a una costumbre de nuestra zona, que no sé si se extiende a toda Vizcaya, de pluralizar ciertos lugares hablando en castellano, no así en euskera; creo que ya lo comenté en otra ocasión. Se solía decir, y aún muchos dicen, «voy a Sagondos (caserío familiar, Zalduondo), pero en euskera «Sáondora no», en singular; «voy a Arabetas (otro caserío, Arabeta)», «…a Solondotas (zona aledaña a la playa Bariñatxe o Salvaje, Solondota)»…En la entrada de Algorta por la carretera de Plencia hay una curva famosa que le solemos decir «curva o cruce de Venancios» porque ahí un tal Venancio tenía una venta o algo así, y la amama de un amigo, que casi no hablaba castellano, cuando íbamos a salir de juerga decía «¿vais a las Güendolines? (Gwendolyne, sala de fiestas de Algorta de aquellos tiempos)». En Berango, durante años, había una señal de tráfico, creo que ya no está, que dañaba la vista y el oído, que indicaba «Kurtxes» para el barrio de Kurtze. Claro, casi todo el mundo, hablando en castellano, dice Kurtxes, pero los más viejos dicen Kurtze o Kurtzes en castellano, pero sólo Kurtze en euskera. Ahora los jóvenes dicen Kurtxes tanto en euskera como en castellano, qué le vamos a hacer.
Asteburu ona izan!
Adrían. Te juro que no tenía ni idea de que existía una casa/apellido con el precioso MAURIKA de tu amuma y tuyo. Saqué la «ocurrensia» por comparación del peninsular Morgade al que se le asigna descenciente de un *Mauricata/e, ergo Morga<Maurika.
He echado mano de los registros sacramentales y la primera Maurika que me aparece son Mariapereç Maurica y su hija Mariasaeç Orroño Maurica en 1580 en Derio.
No consigo abrir los excelentes trabajos de caseríos de Iñigo Rementeria y no puedo asegurar origen, pero la I.A. me chiva que hay varias casas Maurika. Principalmente parecen corresponder a Derio y a Muxika, así que lejos de Morga no estamos. Tampoco lejos de un camino medieval juradero BIlbao-Bermeo sobre otro anterior de época romana. No se que dirán las matematicas de la probabilidad de Morga<*Maurika, pero es una opción.
Tienes toda la razón, el nomenclator latino es inmenso. Para su trabajo "Sobre el sufijo occidental -IKA…", Patxi Salaberri cruza principalmente el " Repertorium nominum gentilium et cognominum Latinorum" de Solin&Salomies con la toponímia vasca, pero falta mucho que rascar todavía y ¿porque no?, nuevas interpretaciones, que no vamos a estar siempre con Irigoyen, Yarza Urquiola ta abar.
Ya me dirás si vuestro Maurika es el de Muxika. Una zona olvidada pero con gran recorrido medieval. Así en 1053 también encontramos como un martes de un incierto mes de ese año "en presencia de todos los señores de Vizcaia" los señores Enneco Lopez su mujer Toda firman la donación de San Juan de Gaztelugatx/Sancti Ihoannis de Castiello…. al monje Zianno venido desde Huesca del monasterio de San Juan de la Peña (en esa época todavía árabe).
Los señores que acudieron a la firma fueron entre otros Sancho Ortiz de Aulestia, Sancho Garcés de Villella o el abad Munio de Mungia. Lo firmaron en Ibargorozika/Muxica en un lugar llamado TUNGA, sospecho que bajo árbol.
Decir que he descubierto donde estaba este enigmático TUNGA, gracias a que se repite en documentación medieval como TUNDA…… ¿y donde estaba?, pues en el precioso barrio actual de UNDA, que tiene unos caseríos alucinantes.
Quiero decir con todo esto que el árbol de Gernika en 1053…. no parecía tener el valor que le otorgamos hoy en día. Y que los señores de Bizkaia (que parece en esa época vivían en Zarragoitti de Bermeo), les parecía un lugar mas "oficial" Muxika (mas lejano) antes que Gernika. Una sorpresa mayúscula.
El sufijo -ika huele a céltico más que a latin.
No sé a qué huele -ica. Para mí huele como las nubes.
La verdad, según algunos, es que se van reconociendo nombres latinos asociados a ese sufijo, así que lo que hay que hacer es intentar asegurar como célticos los que no aparenten ser latinos.
Se mencionó hace poco Okamiz/Okamika, que no sé si podría entrar en esa categoría de célticos, pero si aceptamos -iz como latino creo que sería adecuado pensar en un mismo idioma como origen de los dos sufijos. Aunque también se puede pensar en una adaptación latina -iz para un sufijo céltico -ika, por qué no.
Pienso que la propuesta del origen latino es sólida y que se complementa muy bien con el origen latino de -iz. Para tal profusión de nombres con -ika, bastante exclusivos de ciertas zonas de Bizkaia, Araba, y cercanías (Zúñiga ¿?), se esperaría, tal vez, más abundancia en comarcas con presencia céltica mejor documentada, y no parece que sea así. Lo mismo pasa con -ama. Da la sensación de que en ocasiones se ponen de moda ciertas fórmulas para denominar las propiedades y se expanden por diversas zonas sin tener en cuenta la lengua que en ellas se hable. Lo mismo que pasaba con los apellidos; se pone de moda el mismo sufijo -iz para darle significado de “hijo de” y se usa igualmente en zona romance como vascófona. Posteriormente serán el “de” castellano y el “d’” francés (d’Urruti…), aunque en Navarra se prodigue el vasco “-ena”.
Me parece que para poder afirmar que -ika tiene origen céltico hará falta indicios más contundentes.
En el último número de Estudios Clásicos, la renovada revista de la SEEC, en la sección «Lección magistral», aparece un extenso y recomendable artículo de Joaquín Gorrochategui con el título «Lenguas paleohispánicas: Panorama general y avances recientes», muy útil para cualquiera que quiera introducirse en el tema, En las páginas 74-5 trata el tema del vascoiberismo, numerales y demás. Cuando afirma que a partir de los numerales «se esperarían muchas más equivalencias parecidas en otros ámbitos del léxico tradicionalmente conservadores, como las expresiones de parentesco, pronombres personales o marcas verbales personales, que por el momento no se han descubierto», habría que matizar que hay propuestas dignas de consideración en todos esos ámbitos, otra cosa es que no puedan considerarse aún probadas. Hay que recordar una vez más que estamos ante una lengua en proceso de desciframiento, más que indescifrada sin más.
Orkeikelaur, ¿es sólo para socios o bajo suscripción? No soy capaz de acceder al artículo.
Está en abierto. Debajo de la imagen de la portada hay un botón para la descarga completa.
Eskerrik asko, ya está!
Gracias por el enlace, Orkeikelaur.
Intriga ese «en proceso de desciframiento», que parece infundir optimismo en el trance.
Bueno, es un optimismo moderado. Muy lentamente, pero algo se va avanzando. No soy el único que piensa que estamos viviendo un momento muy interesante en la paleohispanística, con hallazgos muy interesantes y nuevas interpretaciones.
Para un lector perdido, como el menda, el artículo parece una buena «lección magistral» sobre «el estado de la cuestión» y habrá que guardar y repasar de ver en cuando para comprender el panorama general y los avances recientes.
Una observación: me ha llamado la atención que el artículo, en sus 57 páginas. mencione solo una vez a Eduardo Orduña, y un par a Ferrer i Jané, para decir:
«Dentro de la tradicional búsqueda de palabras semejantes (sic) se ha propuesto en los últimos años (Orduña 2005, Ferrer i Jané 2009, 2022) una equivalencia muy llamativa entre numerales vascos e ibéricos…
…Aunque hay algún caso en que el sentido está apoyado por razones externas, como «ban» en denarios —que se completa con otra equivalencia sugerente de «erder» en semises de Lérica con vasco erdi «medio»— y «ogei» como indicativo de capacidad sobre dolium, la mayoría de las propuestas se justifican por razonamientos internos y por la propia similitud, casi identidad; en cuanto a los sonidos, hay correspondencia perfecta en las sibilantes, pero no queda explicada la diferencia vocálica en sisbi : zazpi frente a abaŕ : hamar. Lo más sorprendente de esta equiparación es que, si fuera el reflejo de un parentesco genético, se esperarían muchas más equivalencias parecidas en otros ámbitos del léxico tradicionalmente conservadores, como las expresiones de parentesco, pronombres personales o marcas verbales personales, que por el momento no se han descubierto.
Doctores tiene la santa madre que sabrán «ponderar» justamente, yo solo soy un lector y recién llegado, pero me atrevería a decir que tanto Orduña como Ferrer i Jané han hecho aportaciones más allá (o más acá) que la «búsqueda de palabras semejantes» y de las «equivalencias de los numerales» (algo de eso ya ha comentado aquí «orkeikelaur» hoy al mediodía) y que los dos estudiosos catalanes han sido la vanguardia, mientras otros (la mayoría de la vascología, por ejemplo) ha demostrado (y sigue demostrando) una actitud apática o está actuando en modo reactivo.
Gorrochategui en ese artículo en Estudios Clásicos reconoce la similitud, casi identidad de los numerales…hay «correspondencia perfecta en las sibilantes…pero no queda explicada la diferencia vocálica en sisbi – zazpi»…
Espero que alguien comente este punto que me parece mucho punto. Mientras, con permiso, comentaré una tontería para entretenerme en otro día de calor sofocante:
Creo que alguien ya recogió en este foro la «correspondencia regular» (según Orduña, Silgo y otros) entre /i/ ibera y /a/ euskara.
Sobre la vocal /i/ en ibero, nótese el gran parecido formal con la /y/ fenicia…(la wau) que daría la Ypsilon griega (Y)…¿Cómo sonaría la «waw» fenicia? Parece que en semítico suena algo así como /ja/ o «yha»…
¿Es una tontería preguntarse si «sisbi» en ibero podría sonar «shasbi»?. De donde fácilmente «sasbi» > zazpi. (Por cierto, el siete es un número sagrado en el oriente próximo: el candelabro de los siete brazos, 70 veces 7, sh – b, el séptimo día descansó, ¿shab-bat – sabbato? («zapatu» en euskera occidental).
La /i/ ibera con sonido /ja/ o /yha/ encajaría bien también en el «IUNSTIR»…¿A lo mejor sonaba «JhaUNsTIR»? («Señorear» si -TIR fuera verbo, o «el que (es) señor» si -IR fuera de relativo).
/i/ equivalente a /yha/ pero ¿por qué no en «neitin» por ejemplo? Quizás no todas las /i/ escritas son vocales con sonido /yha/. Por ejemplo, en «neitin» las dos /i/ puede ser parte de una consonante /di/ o /ti/ o /ni/…(nedidin, o nenitin…con pérdida de /d/ o /n/ entre vocales…¿Es una tontería?
Si algo de eso fuera probable, la expresión «neitin iunstir» sería un saludo al uso que aún perdura: «sea en mi el que (es) señor».
Dominus vobiscum.
Antton, no confundas lengua con escritura.
«Hallada en Irulegi una cerámica con el texto «abaŕ», primer testimonio de un numeral vascónico».
https://www.naiz.eus/eu/info/noticia/20260625/hallada-en-irulegi-una-ceramica-con-el-texto-abar-primer-testimonio-de-un-numeral-vasconico
…»El estudio epigráfico y lingüístico de los hallazgos ha sido llevado a cabo por Velaza y Joan Ferrer, de la Universidad de Barcelona, y por Joaquín Gorrochategui, de la Universidad del País Vasco-Euskal Herriko Unibertsitatea, y se publicará en el próximo número de la revista ‘Palaeohispanica’»…
«Velaza ha recordado que existen unos notables paralelismos entre los números en ibero y el vasco histórico que intentan explicar dos teorías. Una de ellas considera que entre ambos existe una «relación genética, son lenguas hermanas o una deriva de la otra». Y la segunda consiste en que se ha producido un préstamo de palabras entre los dos idiomas «y hay muchos ejemplos al respecto».
De esas dos, el experto lingüista empieza a decantarse por la de la «relación genética», ya que «cada vez hay más pruebas en ese sentido». Pero lo hace con matices, ya que «disponemos de muy poco material para llegar a unas conclusiones más firmes»»…
¡Entrevistan a Mary Beard!
Mikel, qué opinas de mi último comentario en la entrada de Pérfidos autrigones: https://trifinium.tophistoria.com/perfidos-autrigones/#comment-31912
Perdona, Paloma. Te respondo esta noche, sin falta, en la entrada de Trifinium correspondiente.
No hay ninguna prisa, cuando te venga bien. Gracias 🙂
Paloma, anteayer finalmente me venció el sueño. Me guardo la cuestión y te contestaré, pero mejor dentro de unos días, para que no se solapen los temas.
👌
Valoro especialmente este análisis de Gorrochategui:
«Unas coincidencias tales podrían ser resultado del parentesco, pero también de afinidades areales, en las que participaría la lengua del Suroeste en lo que atañe a la carencia de / m / . También desde hace tiempo se han detectado similitudes en el ámbito de la onomástica personal, tanto en algunas bases, como ibérico lauŕ-, aquitano Laur-co, vasco lau (r) «cuatro» y especialmente ibérico beleś, aquitano Belex, vasco beltz «negro», como en ciertos sufijos derivativos, como -co (ib. biuŕ-ko, Gaisco, aquit. Seni-cco) o -tar (ib. biuŕ-taŕ, aquit. Sembe-tar)».
Que compartan 2 sufijos derivativos (pertenecientes al software de la lenngua) tan importantes para el vasco como -tar y -ko me parace una dato muy relevante en la dirección a favor del parentesco.
Aparte de los numerales y otras correspondencias léxicas más o menos afortunadas, lo más significativo es la similitud en la morfología verbal, p.ej. a partir de una raíz *ban tenemos el deverbativo e-ban ‘obra’ y la forma conjugada si-ban-tin, aunque en este caso el euskera tiene lan ‘trabajo’ y landu ‘trabajar la tierra, labrar piedras’.
En cambio, la morfología nominal es completamente diferente, seguramente porque la del euskera (p.ej. el artículo postpuesto al nombre) es cronológicamente más reciente.