Murielles (1025), la actual Morillas, fue un alfoz que desempeñó un papel decisivo en una fase temprana de expansión del euskera (ca. siglos VI–VII), actuando como corredor de tránsito que habría conducido a los vascones de la Llanada alavesa hacia el valle burgalés de Losa, siguiendo el trazado de la vía romana que unía Iruña‑Veleia con Uxama Barca.
