El papismo mitxeleniano

Artículo publicado en El Correo (18 de octubre de 2016) que reproducimos en Trifinium para ser fieles a la palabra dada a Ricardo Gómez @Filoblogia (ver tuit).


El papismo mitxeleniano (El Correo 18.10.2016)

El papismo mitxeleniano (El Correo 18.10.2016)

Todavía muchos vascólogos, algunos de ellos discípulos de Koldo Mitxelena, recurren a dos mitos historiográficos cuya base científica ha prescrito: son los mitos del saltus vasconum y el trifinium. Su arraigo en la historiografía es tan hondo que la identidad de los vascos como país y pueblo parece depender casi exclusivamente de ellos. Es urgente que este paradigma cultural se revise.

El mito del saltus vasconum sirve para explicar la supervivencia del euskera frente a las sucesivas oleadas de pueblos colonizadores, celtas, romanos, visigodos, árabes, francos, o castellanos. Los bosques (o ‘saltus’) de la cornisa cantábrica habrían servido de refugio a las poblaciones indígenas, que así pudieron mantener sus esencias inalteradas frente al asedio aculturizador de los invasores. La vertiente umbría del país contrastaría con la cerealística y menos agreste vertiente mediterránea, ager vasconum, representada sobre todo por las cuencas de Pamplona y Llanada alavesa, en las que los invasores habrían dejado múltiples huellas.

Uno de los principales valedores del binomio saltus/ager fue Julio Caro Baroja, razón de su prestigio y pervivencia. Don Julio tuvo el mérito de revisar el vascocantabrismo, o creencia de una antigua alianza de cántabros y vascones contra Roma. Agustín Azkarate ya alertó sin éxito de la conexión entre el modelo del saltus y el vascocantabrismo, que reformulado ha seguido alimentando la percepción de un pueblo vasco refractario a las influencias externas, incluso en sus rasgos raciales o genéticos. Es el motivo del auge de los estudios genéticos sobre ADN vasco. Lamentablemente, aunque la justificación e interpretación de estos análisis en clave etnolingüística es casi siempre infundada, los resultados se magnifican en los medios de comunicación, ávidos de este tipo de informaciones.

El segundo mito, el trifinium, ahonda en la idea de una continuidad cultural ininterrumpida desde el Paleolítico. Gracias a ella los vascos habríamos heredado el bagaje étnico y lingüístico de nuestros ancestros indígenas. El sistema educativo se encarga de ilustrar esta idea con materiales escolares que sitúan a las tribus prerromanas en el mapa de una Euskal Herria mítica: autrigones al oeste de Vizcaya, caristios entre Vizcaya y Guipúzcoa, várdulos en el centro y este de Guipúzcoa, vascones en Navarra. Son tribus cuyos confines se marcan tan nítidos como los actuales territorios históricos. Don Claudio Sánchez Albornoz colocó en Treviño (< lat. ‘trifinium’) la intersección de autrigones, caristios y várdulos, lo que fue interpretado por Julio Caro Baroja como clave de la distribución de los dialectos vascos, palpable en la frontera entre vizcaíno y guipuzcoano en el río Deba. Sin embargo Mitxelena hace ya tres largas décadas planteó un origen medieval para los dialectos vascos a partir de un tronco común ubicable en la cuenca de Pamplona (siglos V-VI).

Por su parte el mito del saltus ha sido revisado recientemente. En un curso monográfico celebrado en verano de 2007, la directora del Museo Romano Oiasso, Mertxe Urtiaga, y los especialistas Javier Arce y Juan Santos Yanguas publicaron sendos trabajos en los que concluyen que el binomio saltus/ager no responde a la “supuesta ordenación romana del territorio atendiendo a los valores ecológicos de los ámbitos atlántico (boscoso) y mediterráneo (agrícola)”, dada “la falta de consistencia de la interpretación tradicional”, y que en realidad el “vasconum saltus corresponde a un lugar geográfico concreto de la costa cantábrica, situado entre Oiasso y el Pirineo”.

En el III Congreso de la Cátedra Koldo Mitxelena celebrado en Vitoria-Gasteiz en octubre de 2012, el arqueólogo Mikel Unzueta y yo mismo ofrecimos amplia evidencia de que el mito del trifinium vasco es asimismo un error historiográfico. El neologismo trifinio fue introducido por primera vez en la edición de 1884 del diccionario de la RAE con el sentido de “punto donde confluyen y finalizan los términos de tres jurisdicciones o divisiones territoriales”. Pero el trifinium romano era en realidad “una unidad de agrimensura utilizada en la conternatio, modelo de sorteo descrito por Higinio Gromático y que atribuye a cada colono 1/3 de centuria”. No había hitos fronterizos antiguos, ni en el enclave burgalés cercano a Miranda de Ebro, ni en ninguno de la docena de Treviños documentados en la península ibérica. Tampoco había estados tribales con frontera y lengua propia en el País Vasco prerromano, en contra de lo que ilustran los materiales escolares. La población se repartía en una red de castros amurallados (oppida) para defenderse de los oppida contiguos. Los indicios apuntan además a que su lengua era similar a la de sus vecinos cántabros, burgaleses o riojanos, sin rastros de vasquidad.

La supervivencia de la lengua vasca no se explica por mitos que magnifican su aislamiento. Ninguna lengua ensimismada que no se adapte y enriquezca con el contacto de otras lenguas habría sobrevivido en un corredor tan transitado como el que une el continente europeo con la península ibérica. En el capítulo “La euskaldunización tardía” de la serie Una historia de Vasconia, dirigida por el historiador Alberto Santana en ETB, defendemos que la clave de la supervivencia del euskera está en el prestigio que a lo largo del tiempo la lengua ha disfrutado entre sus hablantes. Es un hecho singular que lo hiciera en su hábitat de época romana en Aquitania, así como en el periodo románico posterior, en el que además se cohesionó y expandió hacia occidente. Nos hacemos eco así de una teoría debatida y apoyada desde hace décadas por autores especializados, entre quienes destacan Manuel Gómez Moreno, Jürgen Untermann, Mª Lourdes Albertos, Francisco Villar, Blanca M. Prósper, Martín Almagro Gorbea, o Larry Trask.

Pero nuestra explicación, basada en criterios científicos, parece que no ha gustado a muchos vascólogos. El 5 de octubre se publicó en la prensa vasca un escrito exigiendo a ETB que retire para siempre el mencionado capítulo de la programación. Los autores basan gran parte de su argumentación en los trabajos de Koldo Mitxelena, cuyo rigor y exigencia científica admiré en los años que lo tuve de profesor en Vitoria. Mitxelena, enemigo de los dogmas, era infinitamente menos categórico en sus razonamientos que los firmantes de la carta y dejaba siempre un hueco para la duda y el cambio de paradigma, si los datos lo aconsejaban. Por desgracia, muchos de sus adeptos carecen de esta faceta crítica y defienden sus postulados con una vehemencia, hay que subrayarlo, nada mitxeleniana.

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6 Comentarios en “El papismo mitxeleniano
  1. Mikel dice:

    La teoría de la vasconización tardía permite explicar algunas cuestiones como la fuerte toponimia celta en las llamadas provincias vascongadas, Bizkaia, Gipuzkoa y Araba. La pregunta que me surge es la siguiente: ¿Cómo es posible que un territorio fuertemente romanizado sea “conquistado lingüisticamente por una lengua bárbara como el euskera? Sería un caso único en la Europa occidental de la época.

  2. Joseba Abaitua dice:

    Hola Mikel, es muy buena pregunta y Mikel Unzueta y yo hemos reflexionado sobre este fenómeno tan excepcional, como todo lo que afecta a la lengua vasca. Pero no, no es el único caso de una lengua bárbara imponiéndose sobre la romanidad. Un hecho análogo se produjo en la Gran Bretaña con la invasión de los pueblos germánicos a mediados del siglo VI, es decir, en fechas muy parecidas a las nuestras.

    El motivo por el que la lengua vasca se impone a un latín local que empieza a evolucionar hacia el romance (en consonancia con el de los territorios aledaños, como sabemos por la toponimia) se debe sobre todo al prestigio de la lengua y de sus hablantes en la coyuntura de los siglos V-VI. Los vascones que se adueñan del territorio tienen dos características que los encumbra a la élite social:

    1. Forman parte del estamento militar, que exhiben en sus rituales funerarios (Larrea Conde 2013)

    2. Han adoptado la religión cristiana, fundan basílicas (como la de Alegría Dulantzi) y se apoyan en la jerarquía eclesiástica (Larrea Conde 2016)

    • Pedro Diez de Ulzurrun dice:

      Errespetu handia ematen dit hemen parte hartzeak, “diletante” hutsa izaki (neure buruaz ari naiz). Dena den, beharbada beste zenbait “fronte” ere proposa genitzake Baskonizazio berankorraren arlo inolaz ere sakon eta emankora ikertzeari dagokionez: zerengatik baskonizatu ziren Erronkari (‘Troncallia’) eta Antso, eta ez Valdecho (hala gertatu baldin bazen behintzat); zer diren edo nola sortu ziren “Exaberri” guztiak; Nafarroa Garaian berean ditugun toponimo euskaldun jatorriz latinezkoak(Erripa’-, Latasa’- Latus-a-tum, Mendigorria’-, Aizkorbe’-, Larraga’-, Aitzaundi’-….
      Alta, Mitxelenak esan omen zuena kontutan harturik, baliteke Nafarroa Garaiko erdialde eta sortaldeko ibarrak (mendebaldekoak ez) eta “bortuak” lehenagotik ere protoeuskaldun izatea, eta hizkuntza hori galdu bazen zein galdu ez bazen, berriz ere piztu izana mugimendu horiek gertatu zirenean.

    • Adrian dice:

      Creo que el caso británico no se asemeja en nada al vasco. La lengua germánica que se extendió por Inglaterra básicamente sustituyó a las célticas habladas en la zona, no al latín, quedando relicto el cornuallés.
      Tampoco creo que el vasco tuviese ningún prestigio en la época en que se habla aquí; el pico de mayor prestigio para nuestra lengua sin duda fue en el siglo XVI impulsada por la monarquía navarra. La prueba está en que todos los textos de la época están en latín, latín vulgar y en los incipientes romances, ¿dónde le veis el prestigio entonces?
      Por otra parte el acusado desvío del euskara occidental respecto a los dialectos orientales también descuadra bastante el panorama en lo que respecta a la vasconización tardía.
      Tampoco parece que la toponimia de las Vascongadas sea tan céltica como les gusta aseverar a los “tardistas”. Según otros autores muchos nombres son latinos y no célticos. Aunque también es perfectamente posible, es más, es muy probable que se diesen momentos de convivencia de varias lenguas en diferentes zonas. Y también es más que probable que los idiomas de menos prestigio generalizasen el uso de antropónimos de lenguas con más caché, como ha ocurrido siempre en todo el mundo.
      Desde luego hay muchas más sombras que luces en esa teoría, porque no es más que eso, otra teoría. Una teoría que hoy día casi no tiene más sentido que un objetivo político, tan estéril en ese aspecto como la teoría contraria. Porque, ¿de verdad piensa alguien que si se demostrase algún día la una o la otra la gente abandonaría en masa su ideología actual?
      Respecto a la exigencia por parte de ciertas personas de eliminar el capítulo dedicado a esta teoría se puede comprender desde el punto de vista de que no es imparcial al tratar el tema y provoca confusión. En el documental se da como hecho cierto y poco menos que probado. Un tratamiento muy poco científico desde luego.

      • Joseba Abaitua dice:

        Gracias Adrián.

        Sin duda no tienes noticia del latín británico (“lengua principal de la élite, con más presencia en las partes meridional y oriental de la isla, que eran las más romanizadas”) y que había reemplazado a las lenguas célticas “durante el período romano y la alta Edad Media”.

        Una lengua sin prestigio, Adrián, no sobrevive. La lengua vasca lo ha tenido en todo su periplo hasta la actualidad y esto es lo más extraordinario. Para los siglos críticos V-VII te remito a lo que expongo arriba. Por contra, hasta donde yo sé, la monarquía navarra no tuvo especial interés en promocionar el euskera ni en el siglo XVI ni en los siglos anteriores. En Navarra el euskera ha sobrevivido con más pena que gloria hasta hoy, después de su fortalecimiento en los mismos siglos que en el resto del País Vasco (ss V-VII).

        El “acusado desvío del euskara occidental respecto a los dialectos orientales” es precisamente una de las piezas que mejor encajan en el puzzle. No entiendo por qué motivo afirmas que “descuadra bastante el panorama en lo que respecta a la vasconización tardía” ya que justamente lo refuerza (ver diapositivas de la charla en Santa Cruz de Campezo y de última clase del curso).

        En definitiva, la mayor ventaja de la vasconización tardía es preicsamente que ilumina aspectos oscuros y enigmáticos de la visión tradicional de la lengua, empezando por la inexplicable abundancia de toponimia indoeuropea de época antigua, siguiendo por la intensa romanización del territorio (tanto del ager como del saltus, sic), la desconcertante división dialectal (especialmente en el Alto Deba), su expansión medieval por las cuencas de los ríos Oja y Tirón, etc.

  3. Adrian dice:

    Eskerrik asko, Joseba, por tomarte la molestia de responderme, más si como me imagino no andarás muy sobrado de tiempo por tus obligaciones y compromisos.
    Aún así, sin querer ser pesado, no puedo dejar de lado este tema pues en tu misma respuesta veo errores y cierta incoherencia.
    Dices refiriéndote a mi comentario sobre la expansión del germánico en Gran Bretaña:
    “Sin duda no tienes noticia del latín británico (“lengua principal de la élite, con más presencia en las partes meridional y oriental de la isla, que eran las más romanizadas”) y que había reemplazado a las lenguas célticas “durante el período romano y la alta Edad Media”.”
    Algo había leído hace un tiempo sobre ello pero lo tengo un poco olvidado.
    Hablas del latín como “lengua principal de la élite” y seguido que éste, el latín, había reemplazado a las lenguas célticas. Pero como tú dices el latín era una lengua especialmente de las élites. Básicamente lo que esto quiere decir es que el latín no tenía mucha entidad. Aunque estamos seguros de que sí tenía prestigio, y mucho, pero aún así desapareció.
    La situación, por tanto, es incomparable con la que Mikel te está presentando, una zona, las actuales provincias vascas, supuestamente romanizadas y supuestamente lindantes en su mayor parte con comarcas en las que se hablaba latín. Nada que ver con Gran Bretaña donde la mayor parte de la población hablaba céltico a excepción de las élites de las ciudades.
    Vamos a echar mano de la Wikipedia por abreviar:
    “Los historiadores del período romano en Inglaterra distinguen unas “tierras altas” al norte y el oeste del país y unas “tierras bajas” al sur y el este, siendo esta última región la que presentaba un mayor grado de romanización. En particular, en estas tierras bajas, el latín habría sido la lengua de la mayor parte de la población urbana, la única lengua de la administración, de las clases altas, del ejército y tras la introducción del cristianismo, la lengua de la iglesia. El britónico habría seguido siendo usado por parte del campesinado, que formaba el grueso de la población; la élite rural habría sido bilingüe. En las tierras altas, solo había una romanización muy limitada y el britónico habría sido la lengua dominante en todos los ámbitos.”
    Nada que ver con lo que pudo ocurrir aquí.
    Pero esta bala nos va a valer para matar dos pájaros.
    Como he dicho el latín era la lengua de prestigio, no así el céltico ni el germánico. De hecho las lenguas germánicas que trajeron godos, vándalos y otros pueblos duraron un suspiro al sur de sus tierras de origen. La razón seguramente sería el poco peso específico del número de hablantes en relación al latín de los pueblos conquistados, y también la falta de prestigio que el latín ya había adquirido por convertirse en el idioma de la religión cristiana y haber sido aceptada ésta en la Europa más civilizada. Pero el latín desapareció en la zona a pesar de su favorable estatus.
    Y volvemos a lo del prestigio del euskera, que tú extrañamente dices que lo ha tenido siempre pero que la realidad desmiente.
    Pocas cosas me parecen tan evidentes, porque una lengua con prestigio se escribe, y, muy a nuestro pesar, no hay casi testimonios escritos. O no se han hallado. O se han destruido.
    No, nunca ha tenido prestigio, es la triste realidad. E, insisto, si tuvo algún conato de impulso administrativo fue con Joana de Albret.
    Es más, si se expandió hacia el oeste desde los Pirineos y Aquitania por ser una lengua de prestigio resulta extraño que a su vez se retrajera por el norte y este en una época presuntamente dorada. A no ser que se aduzca la presión de los francos por esa zona, pero entonces nos olvidamos del argumento del prestigio, por incompatibilidad.
    Claro está que estas situaciones con continuas guerras, conquistas, movimientos migratorios, imperios y etnias en auge y en decadencia son tremendamente complejas, sobre todo en épocas como la que se trata aquí que están muy poco y mal documentadas.
    Lo que a mí se me ocurre, por especular, que es gratis, es que el euskera sobrevivió por disponer de un peso específico importante en términos de hablantes, no desde luego en prestigio, que tengo claro que ni por asomo lo tuvo, en un relativo amplio territorio.
    ¿Sobrevivir rodeado de latín con la Iglesia apretando no siendo más que un manchurrón bárbaro entre los Pirineos y el Garona?
    Ni el corso, ni las sardas, ni el íbero, ni siquiera un rastro de las célticas peninsulares ni galas. Muy difícil de creer.
    Sigo sin entender en qué refuerza la teoría de la vasconización tardía el que el euskera occidental se desvíe tanto del oriental. Lo podría comprender si se hubiera roto la continuidad territorial dando lugar a una deriva en solitario sin contacto con el origen.
    He estado trasteando con las diapositivas pero sin los comentarios y explicaciones pertinentes se me hace difícil entender el objetivo y las conclusiones.
    Sobre toda esa toponimia indoeuropea de la que hablas habría que ver cuáles son indoeuropeos de verdad, cuáles prelatinos de verdad y de los indoeuropeos prelatinos seguros investigar diferentes posibilidades para su establecimiento.
    Doy por hecho que ese trabajo ya está hecho o que estáis trabajando en ello, pues tiene que ser verdaderamente arduo. Si me pudieses facilitar información o algún enlace sobre el asunto te estaría muy agradecido pues tengo entendido que otros investigadores llegan a conclusiones diferentes estudiando los mismos elementos.
    Milesker zure arretagaitik

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