La invención ‘sarda’ de los Pirineos

 gorosti 'acebo (Ilex aquifolium)'
Llevo tiempo con la sospecha de que el vascoiberismo vuelve a tener vigencia, si bien a veces con otras denominaciones, vascoaquitanismo, galoiberismo, o más recientemente vascosardismo. Hay que advertir que todo lo que en lingüística vasca remonta los 1000 años sin remedio se convierte en un ejercicio especulativo. Por eso voy a intentar en esta entrada limitarme a agregar fuentes secundarias y no añadir una nueva adenda al corpus de conjeturas, aunque me temo que también. Los autores que deseo citar son por, este orden, Eduardo Blasco Ferrer (in memoriam), Joseba Lakarra, Christian Rico, Aitor Carrera Joaquín Gorrochategui, Eneko Iriarte, Francisco Marcos Marín, Ander Ros y Octavià Alexandre. El hilo conductor es la nueva hipótesis del vascosardismo, que resumen estas palabras de Blasco Ferrer:

«el azar no puede explicar de ninguna manera la equivalencia perfecta entre los morfemas reconstruídos o documentados del (proto)euskara y los morfemas documentados en numerosísimas unidades toponímicas libres, derivadas y compuestas del paleosardo» (Blasco Ferrer 2013:50).

¿Que fiabilidad merece Blasco Ferrer en materia de reconstrucción lingüística? Si tomamos en consideración los índices bibliométricos de sus obras, podemos afirmar con tranquilidad que es un autor bien valorado por sus pares (citas de 1984 Storia linguistica della Sardegna en Google Scholar). Además sus trabajos más recientes están publicados en revistas de reconocido prestigio (Paleohispanica, Romanistisches Jahrbuch, Zeitschrift für romanische Philologie, etc).

De todas formas, el papel estelar del vascosardismo en ese momento tal vez lo esté protagonizado la genómica, de la mano de Eneko Iriarte, coautor del trabajo ‘Ancient genomes link early farmers from Atapuerca in Spain to modern-day Basques’ (PNAS [Actas de la Academia Nacional de Ciencias de los EEUU], 22/09/2015). La presentación que ofreció el 25 de febrero de 2016 dentro del ciclo XIV Jornadas de Arqueología” del Museo San Telmo [vídeo], avalado por Juan Luis Arsuaga, es buena prueba de ello.

Son conocidos los reparos de Joseba Lakarra frente a las hipótesis vascoiberistas (‘Haches, diptongos y otros detalles de alguna importancia: notas sobre numerales (proto)vascos y comparación vasco–ibérica’, Veleia 27, 2010), extensibles al vascosardismo que Blasco Ferrer trataba de defender en dos trabajos recientes, uno publicado en Palaeohispanica 13, 2013 y otro en Liburna 9, 2016. Del segundo extraemos el siguiente párrafo introductorio:

El punto de partida de mi intervención lo constituye la contribución del vascólogo Joseba Lakarra al congreso internacional Gorosti U5b3, que se celebró en Cerdeña en junio del 2012 y cuyas actas vieron la luz el mes de julio de 2013 en Florencia (Francalacci & alii 2013). En el artículo mencionado el discípulo de Koldo Mitxelena y sucesor del mismo en la cátedra de Filología vasca de la Universidad de Vitoria-Gasteiz presenta, por un lado, un balance actualizado de la reconstrucción de lo que él llama el proto-vasco antiguo o pre-proto-vasco y, por otro lado, las consecuencias que ello tiene para juzgar más ponderadamente los varios intentos de comparación del protovascuence o protoeuskera con otras lenguas del mundo. Puesto que dicho artículo contiene in nuce lo que podríamos llamar―invocando precedentes germánicos―las pruebas más incontestables de las Leistungen und Grenzen (‘logros y límites’) de la teoría, del método adoptado y de su aplicación e interpretación, he considerado necesario discutirlo pormenorizadamente para poner en evidencia su rendimiento y defectos manifiestos (2016:74).

Seguimos con una idea de Christian Rico, a quien llegué de la mano de Luis Amela Valverde, que a su vez descubrí por intermediación indirecta de Joaquín Gorrochategui y de Aitor Carrera (más explicaciones en otro momento). Dice Rico en L’«invention» romaine des Pyrénées:

Sin duda, la guerra de Sertorio tuvo un gran papel en la construcción de la geografía del norte de la Península Ibérica, en el sentido de que permitió no solo la exploración de países fuera de la provincia Citerior, sino también su anexión subsiguiente al imperium de Roma […] Uno de los episodios importantes de la guerra contra Sertorio fue el avance romano hacia el Atlántico. En 75-74, Pompeyo instaló su cuartel de invierno en tierra de los vascones, es decir, fuera de la provincia. Fundó una ciudad que tomó su nombre: Pompaelo. Al hacerlo, empujó las fronteras de la Citerior hacia el norte y, al mismo tiempo, le dio a Roma el control de los pasos del oeste entre Iberia y Galia, a cuya salida estaba la ciudad. De esta manera, Pompeyo completó el cerco de los Pirineos […] Los Pirineos todavía conservaban en este momento su carácter de «zona fronteriza», tanto como límite de la autoridad del gobernador de la Citerior como de límite del territorio conquistado. La situación se completa al final de la guerra con la fundación de Lugdunum, en Saint-Bertrand-de-Comminges, al otro lado de los Pirineos, a pie de monte. También es obra de Pompeyo, que reunió a antiguos partidarios de Sertorius, los conuenae. Aunque se trataba de establecer la presencia romana en las fronteras de la Galia Transalpina y de Aquitania, la medida estaba igualmente dirigida a  que los Pirineos fueran reconocidos como un elemento estructurante de la geografía de las provincias existentes o futuras (Rico 2006:200).

Rico1997DominioRomano70aC

Si la agudeza visual lo permite, el lector avispado detectará el etnónimo sordones a la derecha del mapa de Rico (2006). Cualquier mente medianamente calenturienta cerrará el círculo del vascosardismo tras leer el artículo de Wikipedia sobre los sordones:

Les sardonessordes ou sordons étaient un peuple de l’antiquité devenu ibère puis gaulois, et situé à l’est des Pyrénées. Situé sur la Méditerranée, le territoire des Sardones était limitrophe de l’Hispanie, et avait pour villes principales Ruscino (aujourd’hui Château-Roussillon) et Illiberis (aujourd’hui Elne). Ils avaient pour voisins les indigetes au sud, les kerètes à l’ouest et sans doute les élisyques au nord dans la région de Narbonne […]

Selon l’ancienne tradition, la culture nuragique en Sardaigne a été créée par des immigrants de la péninsule ibérique (les Balari). Le nom de sardones, ainsi que celui des cerretainset la Cerdagne, peut être lié à cette tradition.

Les sardones sont sans doute à l’origine un peuple pré-indo-européen. Ils subissent de nombreuses influences au gré des envahisseurs, étant tout d’abord ligurisés, vers le xe siècleav. J.-C., ainsi qu’en témoignent les nombreux champs d’urnes présents dans la région. Ils sont ensuite ibérisés au ve siècle ou ive siècle av. J.-C., avant d’être celtisés vers le iiie siècle avant notre ère. Ils sont donc considérés comme Gaulois au moment de leur rencontre avec les Romains à la fin du iie siècle avant J.-C.

Desde el punto de vista lingüístico, Blasco Ferrer (2013 y 2016) ha tratado de probar el posible parentesco genético entre el protovasco antiguo de Lakarra y el paleosardo reconstruido por él (solo con datos de la toponimia). Un indicio paradigmático vendría a ser la coincidencia del término para el acebo. Cito a Octaviá Alexandre (Vasco-romance 20/09/2016):

El euskera gorosti ‘acebo (Ilex aquifolium)’, con las variantes orientales korosti (S, R), khorostü (Z), koosti(Z), tiene correspondencia exacta en el sardo colostri, colóstri(g)u, cóstiu, golosti, bolostru, lóstiu, olosti. Diversos autores, entre ellos Hubschmid, relacionan estas voces con el griego kḗlastros (Teofrasto), kḗlastra (Hesiquio) (cf. Agud y Tovar), que designa un arbusto perennifolio mediterráneo, probablemente el agracejo (Phillyrea latifolia), pero que carece de etimología indoeuropea nativa.  Sin embargo, se da la circustancia que este arbusto da un fruto de color azul, lo cual nos permite relacionarlo con el ticinés ğüštrún, šištrún ‘arándano (Vaccinium myrtillus)’ < galoitaliano *wolostra/*wolostrone (REW 9433a), a partir de una base céltica (gálica) *g(a)last-r- derivada de *glast- verde-azul‘ (Grzega 2001). Se trataría, pues, de una palabra errante o Wanderwort originada en la Galia Cisalpina  y que fue adaptada con vocalismo /o/ en la lengua receptora del préstamo, presumiblemente el ligur.

(Debo a Ander Ros la apreciación de que se comparan dos formas muy semejantes (vasco gorosti / sardo golosti), pasando por alto el resto de variantes, colostri, colóstri(g)u, cóstiu, golosti, bolostru, lóstiu, olosti). Me siento incapaz de valorar la propuesta de Alexandre 2016 (palabra errante o Wanderwort originada en la Galia Cisalpina, adaptada del ligur). En todo caso, son muchos y remotos cabos que el tiempo ayudará a trenzar.

 

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44 Comentarios en “La invención ‘sarda’ de los Pirineos
  1. Ander Ros dice:

    Parece significativo que el «colostri» cerdeño no es más que una de las docenas de variantes (alasiu, kostiu, golosti’e, golostiu, golóstri, colostri, golóstru, olasi, ‘olosti, olostighe, olostiu, olostri, olostriu, olostrighe, olostru…), a sumar a otras docenas de ellas del área mediterránea, y para nada necesariamente la protoforma de todas ellas. Hay que añadir a esto que el «gorosti» vasco, con variantes mínimas, apunta a una etimología interna a partir de «gorotz», que sería paralela a la de «viscum» ‘liga, muérdago’, relacionado con al. «Mistel», eusk. «biska», «miskela» del occidente vizcaino, etc. relacionados con mear y otros términos de sentido escatológico.
    La parte de la posible relación lingüística entre protovasco y paleosardo de la interesante exposición de Eneko Iriarte creo que bebe más del mito vasco-cerdeño alimentado a partir de la semejanza de gorosti = colostri, que lo que aporta a ella. La misma operación de discriminación de las muestras endógenas de genoma de las modernas contaminadas, es condición básica también para la contaminación lingüística, y eso es lo que más se echa en falta en la investigación de J. M. Elexpuru. Solo hecho ese trabajo previo se puede plantear con la mínima garantia cualquier comparación.

  2. Joseba Abaitua dice:

    Tienes mucha razón Ander, pero más relevantes que los trabajos que mencionas son los de Eduardo Blasco Ferrer, menos fáciles de rebatir, creo.

    Qué casualidad que justo ayer se emitiera un nuevo episodio de Alberto Santana en el que eché de menos precisamente a Eneko Iriarte. Interesante también la reacción de Josu Goiko, Borja Ariztimuño y otros en Twitter, bastante críticos con Santana.

    • Ander Ros dice:

      Estoy ojeando «Paleosardo. Le radici linguistiche della Sardegna neolitica». Se parece mucho a «La toponimia prerromana del norte de España» de F. Garvens. Todo se cae por su propio peso. Se valen del léxico vasco moderno, con alguna que otra reconstrucción de Lakarra, para interpretar toponimia oscura. No hay ninguna base en la toponimia que analizan para adjudicarles tal o cual significado etimológico más allá de la apariencia formal. Otra cosa es el léxico de la lengua, donde golostri ‘gorosti’ es, por desgracia, demasiado poco.

      • Octavià dice:

        El problema es que no existe ningún «diccionario» (por llamarlo de alguna manera) que nos diga el significado de los topónimos con origen en una lengua desconocida. Dicho esto, la interpretación de la toponimia sarda (Blasco Ferrer) o pirenaica (Coromines) solo puede calificarse como un desastre sin paliativos.

        De todas formas, algunas isofonas presentes en el romance sardo (y en menor medida, también Sicilia y sur de Italia) como la existencia de una consonante retrofleja apuntan más hacia una relación con el ibérico que con el propio euskera.

  3. Octavià dice:

    Si no me equivoco, Coromines identificaba la lengua de los sordones con su famoso «sorotáptico», una lengua (o grupo de lenguas) IE sin prácticamente textos escritos (los únicos que se han encontrado son los llamados «Plomos de Arles (Amélie-les-Bains en francés)» pero que con rastros en la toponimia y en préstamos a otras lenguas, incluido el euskera.

    En la Península, lo más parecido al sorotáptico es el lusitano, lengua prelatina con epigrafía de época imperial.

    • Joseba Abaitua dice:

      ¿Sorotáptico? ¿Y en qué ha quedado esta teoría?

      ¿Fue Ensérune un oppidum sardón? Hoy en día es fuente caudalosa de epigrafía ibérica:

      • Octavià dice:

        Se supone que el ibérico es más cronológicamente más reciente que el sorotáptico/ligur. A grosso modo, los iberos eran una aristocracia guerrera que dominó a otros pueblos de lengua diferente a la suya, aunque no las llegara a suplantar. Y en este caso, tenemos el testimonio (por desgracia aislado) de los Plomos de Arles estudiados por Coromines.

  4. Anónimo dice:

    Hola:

    Quería preguntarle si considera que vascoiberismo y vasconización tardía son en principio hipótesis contrarias, pero pueden reconciliarse e incluso requerirse mutuamente. Así, el vascoiberismo podría explicar el aislamiento de los vascos mediante la vasconización tardía (refugio pirenaico) y la vasconización tardía podría explicar el origen del vascuence mediante el vascoiberismo.

    Gracias.

    • Joseba Abaitua dice:

      Como decía arriba, todo lo que remonta el milenio para la historia de la lengua vasca entra en el fangoso terreno de la especulación. Con todo, indicios como el citado formante ibérico beleś animan a establecer conexiones en la línea del vascoiberismo, por supuesto.

      Hay que descartar, creo, la idea del aislamiento como razón de supervivencia. No hubo aislamiento de la lengua, como demuestran los múltiples préstamos así como las pruebas materiales. Los pueblos del suroeste de Europa estaban hiperconectados entre sí. No hay refugio pirenaico en el milenio anterior al cambio de era. La clave de la supervivencia hay que buscarla en otra parte. La razón principal pasa en mi opinión necesariamente por la autoestima de los hablantes y el apego hacia su lengua. Esta entrada ofrece indicios para entender el contexto de esta situación de autoestima.

      Una vez que la lengua sobrevivió la fase romana (sobre todo siglos I-V), innovada y robustezida tras el contacto con el latín, la lengua se expande en el marco de la tesis de Mikel Pozo (2016). Por lo que efectivamente, las dos teorías son complementarias.

      • Octavià dice:

        En su libro «Castilla en tiempos de Fernán González» (2008), el
        historiador Juan José García González afirma que el «homeland» originario del euskera era el Pirineo Navarro, y a partir de allí se sentó en las sierras de Aralar, Urbasa y Andia gracias a la trashumancia.

        Según este autor, al parecer los pastores hablantes de euskera
        estaban organizados en bandas paramilitares para su defensa, y
        ofrecieron sus servicios a los campesinos (presumiblemente ya
        romanizados) de las tierras llanas. Y a través de estos intercambios se extendió el euskera a esas tierras.

      • Anónimo dice:

        Sólo una duda más:

        ¿El aislamiento genético de los vascos modernos (entiendo que defendido por Eneko Iriarte et alii) no plantea dificultades a la hipótesis de la vasconización tardía, en tanto en cuanto ésta requeriría de un corrimiento o una aniquilación totales de los pueblos prevascos del País Vasco (quienes sí contarían con un componente genético indoeuropeo)?

        Muchas gracias.

  5. Ander Ros dice:

    Vuelvo a la madre de todas las batallas, al sardo golostri = eusk. gorosti ‘acebo’. Leo ahora en un interesante trabajo sobre fitonimia en la región de Latgale, la más oriental de las de Letonia (CEKULA, Zane, «Place Names and Identity: Place Names of Northern and Southern Latgale Reflecting Vegetation», presentado en el XXV Congreso ICOS 2014), agrosti = grosella ‘Grossularia reclinata’. El elemento gros-, deformado en inglés -seguramente por etimología popular- en goose, etc- puede explicar, ya sea directamente o por contaminación o cruce, tanto nuestro gorosti como el golostri sardo. Las plantas tienen cierta similitud, especialmente en su fruto. La coincidencia de las terminaciones -(s)ti euskérica, -(s)tri (una de las muchas) sarda y ahora -(s)ti latgaliano la debemos achacar a la causalidad. Otros trabajos sobre toponimia e historia sarda que han caído estas vacaciones en mis manos me reafirman en mi convicción de nula relación vasco-sarda.

  6. Ander Ros dice:

    Para este tema y otros muchos que nos circundan, muy recomendable la lectura de un reciente trabajo de Ferran Garcia-Oliver, de la Universitat de València: «Usos i abusos de la toponímia. Toponímia major de la Safor», disponible online
    https://www.avl.gva.es/documents/31987/54305/Actes_19.pdf/

  7. ▪ GOROSTI
    acebo
    ☆Etimología euskérica:
    [*GORRI (h) OSO DIN]
    > gor os ti
    = Gorosti
    ☆Traducción:
    ▪︎GORRI: rojo
    ▪︎OSO: completo, entero
    ▪︎DIN: que es, que vale como, casi como, cualidad de.
    Ej.: ber-din, ur-din, gor-din
    Es decir:
    •Rojo-Completo-Casi/Como
    ¤ Como rojo por completo.
    ¤ Casi enteramente rojo.
    ¤ Acebo.

    • Octavià dice:

      Pseudolingüística.

      • Fernando Acedo dice:

        ¿Por qué?
        Pseudorrespuesta. Sin ningún fundamento.

        • Joseba Abaitua dice:

          Hola Fernando: Agradezco tu intervención en Trifinium. La solución [*GORRI (h) OSO DIN] me parece imaginativa, pero a la hora de plantear etimologías hay que ir con pies de plomo. Octavià menciona las variante orientales korosti (S, R), khorostü (Z), koosti(Z), a las que el OEH añade otras con sorda inicial, korosti (V-gip, G-azp-nav, AN-ulz, Ae, Sal, R; A), korostin (A), kostei (V-gip), koostei (V-gip), koosti (G-azp, S), khooste (Foix ap. Lh).

          El mismo OEH aporta una nota etimológica: «Cuenta con claros paralelos sardos: golóstru, golóst(r)i, colostri».

          Por todo esto, conviene ser cautos y explorar distintas opciones.

          • Fernando Acedo dice:

            Hola Joseba.
            Gracias por contestarme.
            Estoy de acuerdo en lo de la prudencia.
            Para las etimologías y en cual otro ámbito.
            Pero para todos y sin excluir las opciones mas evidentes.
            El principio de la navaja de Ockham también rige en esto.
            De hecho,
            la opción que yo planteaba y planteo no tiene nada de imaginativa por ser de lo más obvio y probable.
            gorri en euskera no es sólo rojo,
            pues [*gor rri]
            designa lo muy duro, muy intenso, que en colores es el rojo, pero también indica lo pelado, lo duro de sufrir.
            Su etimología podría ser
            [*gorri oso din]
            o [*gor rri oso din]
            sin buscar o buscando fuera del euskera.
            Tanto
            * gor como *rri , oso y *din son profusas y muy documentadas en euskera y protoeuskera.
            Con significados bastante o muy claros.
            Resulta que el acebo tiene frutos que son bolitas rojas duras y hojas coriáceas.
            Las otras variantes son derivaciones fonéticas más bien claras por las evoluciones euskéricas
            k > g > h
            o > u > i
            pero nada básicamente diferente o distinto.
            Hay otros muchas palabras con evoluciones similares que no cito aquí y ahora.
            La linguistica debe aclarar con prudencia, no embrollar con erudición.
            Gracias de nuevo y un cordial saludo.

          • Fernando Acedo dice:

            Se me olvidaba añadir que la r lenis intervocálica desaparece con mucha frecuencia (o pasa a l)
            iri > ili
            oro > o*o > o
            con lo que:
            gorosti > korosti > kolosti > koosti/kooste o
            korostü
            vienen a ser derivaciones evolutivas del mismo vocablo en distintas épocas y zonas geográficas.

        • Octavià dice:

          Lo que tú digas 🙂

      • Fernando Acedo dice:

        ¡Vaya!
        ¿Desde cuándo das tú los títulos en linguística euskérica y protoeuskérica a los euskaldunes?

        • Octavià dice:

          Conocer un idioma, o incluso ser un hablante nativo, no implica que seas lingüista, y mucho menos que seas bueno en ese oficio. El hecho que el euskera sea una lengua sin parientes próximos conocidos ha propiciado que se hayan escrito una sarta de idioteces sobre sus orígenes, como p.ej. las «etimologías» de Lakarra.

          • Octavià dice:

            El hecho de que el euskera posea palabras compuestas NO significa que todo su léxico sea así, y menos por lexemas monosilábicos como él propone.

      • Fernando Acedo dice:

        is / ur : agua
        ▪︎ibon
        en Huesca
        lago de montaña pirenaico
        ☆ Etimología protoeuskérica:
        [*is boro (h)on]
        > *is bor on
        > *isbon
        = ibon
        ☆ Traducción:
        is: agua
        boro: redondo
        on: bueno
        • círculo de agua buena
        •lago
        (lacus, lat.: laku en euskera actual)

        ▪︎idoi
        charca
        ☆ Etim:
        [*is doi]
        > idoi
        ☆ Trad:
        is: agua
        doi: a penas, escaso, justo
        •agua escasa
        •charca

        ¤
        *is (paleo): agua
        •ibai < is badi (metátesis) < is bida/bide: camino del agua: río
        •ibi zubi: vado de madera: puente)
        •ibar < is bar: agua y vegetación: vega
        •izerdi < is erdi: agua supurada: sudor
        (erdi: mitad, por otra vía,
        en este caso es la de erditu: parir)
        •izotz < is otz: agua fría: hielo
        •itsaso < is zan so: contemplar mucha agua: mar
        •isurde < is urde: cerdo de agua: delfín
        •izoki < is on gi: buen alimento de agua: salmón
        •txid < txi is: agua pequeña: orina
        •txistu < txi is tur < txi is dor: lo más pequeño en agua: saliva
        •itur < is dor: cumbre en agua: manantial
        •iturri < is dor rri: muy lo más en agua: fuente
        ¤
        •ur (proto y actual): agua
        •ubarka < *ur arka: presa, embalse
        •ugalde < ur alde: junto al agua
        •urbion: dos aguas buenas

        • Fernando Acedo dice:

          en ‘puente’ es:
          *zur ibi
          > zubi
          •vado de madera,
          o sea:
          puente
          (es que he escrito muy acelerado…)

          • Joseba Abaitua dice:

            Yo había sido más simple que tú en esta etimología, ya que en el atlas EHHA zubi aparece con dos usos, como puente y como escalera de mano. Así, que pensaba que sería simplemente ‘dos palos’ puestos en paralelo.

            El OEH propone «Etim. Quizá de zur ‘madera’ + -bi (< *-bie < bide 'camino'); cf. orbi, ubi, etc."

            ¿Sabes que un equipo dirigido por Joseba Lakarra va a publicar dentro de poco un diccionario etimológico de 1000 palabras? Deberías ponerte en contacto con ellos. Ibas a disfrutar.

          • Fernando Acedo dice:

            Gracias por lo de las otras opciones de zubi.
            Creo que falta la que cito.
            Sé lo de Lakarra y su equipo.
            Interesante a más no poder y de mucho disfrutar.
            Pronto veremos el fruto.
            Después habrá menos discusión creativa.
            ¿o más?…no sé.

  8. Fernando Acedo dice:

    Por cierto, ya sé que conviene ser cauto y explorar distintas opciones.
    Pero no me parece biunívoco excluir la mía, y menos aún diciendo que es pseudolinguística.
    Por otro lado, después de ver opciones, conviene ser un poco ‘audaz’ y decidirse por la más probable sin quedarse en la eterna erudición.
    No hay problema conmigo: yo no elijo.
    También sé a quienes corresponde esa tarea y cómo la realizan.
    Sin más y cordialmente.

    • Joseba Abaitua dice:

      Con las etimologías tengo una duda metódica importante. Ante una palabra que puede explicarse por neologismo o préstamo, ¿cuál debe prevalecer? Uno puede buscar etimología interna para palabras como aizkora, bipil, ispil, kabi, mutil, etc. pero luego descubre que proceden de lat. asciola, pilus, speculum, cavea, mutilus, etc.

      Lakarra tiene una etimología interna para herio ‘muerte’ y Ros Cubas otra del proto-germánico… (no recuerdo ahora cuál). ¿En igualdad de condiciones técnicas, cuál es preferible?

      • Fernando Acedo dice:

        Dificil pregunta.
        En mi opinión, no hay otra respuesta que la de lo razonable y el contexto histórico-geográfico.
        Si es una palabra de uso común y básico es más dificil que sea préstamo.
        Sin saber tanto como Lakarra, aunque a veces se equivoque como todos, en el caso de herio yo no creo en un préstamo.
        Incluso a mí se me ocurre:
        *eri hotz > de h3 a h1 > herioz > herio
        enfermedad fría: muerte
        En las que citas como procedentes del latín hay una en la que no creo que sea así: kabia (no kabi): nido.
        No necesitaban tomar una palabra prestada porque seguro que tenían una.
        Una vez pensé en ello e invesrigué un poquito esa palabra.
        Por ejemplo, los nidos los hacen los pájaros con ramitas y forma de cuenco;
        [*aska abar ina]
        > *akabarina
        > *kabaina > *kabira
        = kabia
        Trad.: cuenco de ramitas
        Tan válido o más que cavea

  9. Fernando Acedo dice:

    A base de añadir fonemas epénticos se podría explicar casi cualquier vocablo.
    Lo mismo se podría explicar que kabia viene de kiwi.
    Aplícate por favor lo de las ‘sartas de idioteces’ que aplicas a otros.
    Y también lo de los pies de plomo y la prudencia que preconiza el propietario de este blog, con otras alternativas.
    Parece que tengas el euskera atragantado…

    • Octavià Alexandre dice:

      A base de añadir fonemas epénticos se podría explicar casi cualquier vocablo.Yo no diría tanto, pero en euskera hay un buen puñado de palabras con consonante inicial epéntica. La más frecuente es l-, seguida de g-/k-.

      Lo mismo se podría explicar que kabia viene de kiwi.Eso no tiene mucho sentido, ¿o no?

      Parece que tengas el euskera atragantado…Pues no, es justo lo contrario. 🙂

  10. Adrian dice:

    Hola, intentaba no entrar pero soy débil.
    Las etimologías de Fernando Acedo son fantásticas, realmente fantásticas, y para Octaviá todo es celta. El primero hace una descripción del objeto cuestionado, la traduce al euskera usando las palabras que más le convienen en cada caso, quitando y poniendo fonemas arbitrariamente hasta que le queda, según él, redondo. Lakarra está haciendo mucho daño.
    El segundo tira de celtismo hasta la extenuación, da igual lo que sea, si no es latín o romance ha de ser celta. Aunque haya expertos que no se pongan de acuerdo en lo que es celta y lo que no lo es, ni siquiera qué es lo celta, Octaviá lo tiene siempre claro, nunca duda. La prudencia no es virtud de ninguno de los dos desde luego.
    Tener la cabeza llena de conocimientos tampoco vale para mucho si no se saben gestionar o racionalizar, y más hablando de temas tan difusos y poco documentados.
    Saludos

    • Octavià dice:

      Es absurdo pretender que «todo sea celta», pero no se puede ignorar (por prejuicios o miopía) la influencia céltica en la conformación de la lengua y la identidad vasca. Yo he estudiado un puñado de palabras de ese origen, pero hay también elementos del folclore como el Lauburu o el Árbol de Gernika que tienen paralelos en el mundo celta, como afirman especialistas en la materia.

      • Adrian dice:

        Claro, los prejuicios son mala cosa, por eso hay que estar siempre atentos para no caer en ellos. Tirar de sonsonete para establecer conexiones entre palabras de diferente procedencia ya lo hacen otros, y se les critica con razón. Pensar que todo lo que se dé en determinadas culturas, digamos la vasca para el caso, y tenga paralelo o símil en otra, digamos la celta, haya de proceder a la fuerza de la otra es prejuicioso. ¿Cómo de documentada está para todo el mundo celta la adoración a ciertos árboles? ¿Se da en otros pueblos de raigambre indoeuropea como germanos o griegos? ¿Llega a pueblos de la actual India?
        Desde luego es mucho más fácil establecer, o siquiera pensar, que el lauburu tiene su origen en alguna cultura indoeuropea por lo documentada que está la extensión de estas figuras y otras del estilo en toda la extensión de este grupo de lenguas, y aún así se ha de ser cauto. Pero los rituales de árboles sagrados – y otros- resulta un poco más complicado de establecer si son influjo de otra cultura, si el influjo va en dirección contraria, o si son paralelos, convergencias naturales de origen distinto.

        • Octavià dice:

          Marco V. García Quintela y François Delpech: El Árbol de Guernica. Memoria indoeuropea de los ritos vascos de soberanía, Abada Editores.

          https://cloud10.todocoleccion.online/libros-segunda-mano/tc/2019/05/03/20/162300882_137779449_tcimg_45D98045.jpg

          • Adrian dice:

            «Árbol sagrado

            Árbol sagrado es aquel que tiene un significado especial, de carácter religioso, para una comunidad. Hay dos maneras de entender el árbol sagrado, como especie y como individuo. Algunos pueblos consideran sagrada una especie determinada; de ese modo, los africanos adoran el baobab, como los celtas adoraban el roble. En cambio, algunas comunidades eligen un ejemplar determinado, como el ahuehuete de Oaxaca, en México, o el espino de Glastonbury, en Inglaterra. El árbol sagrado celta, también es conocido como Nemetón. Estos árboles, suelen estar situados en el centro del bosque, y suele ser el árbol con el tronco más grueso.

            Por otro lado, no podemos dejar de lado los árboles sagrados mitológicos, como el roble de Thor o el ciprés de Kashmar, e incluso especies consideradas fuentes de inmortalidad, como el melocotón en China o el manzano en la antigua Grecia. La adoración a los árboles es la tendencia a crear mitos de los árboles por parte de muchas culturas.»
            http://www.diosuniversal.com/Leyendas/Adoracion-los-arboles
            Por ejemplo, sin dar muchas vueltas. No sé si me explico.

          • Adrian dice:

            Por cierto, por la presentación que hace del libro cuya lectura sugieres el tal J.M. Salvador ya se puede intuir un sesgo, luego un prejuicio, por mucho que intenten guardar la ropa mientras nadan.
            E insisto, no me verás negar rotundamente una posible relación entre ritos del estilo del que hablamos, pero tampoco me voy a tragar conexiones artificiosas y forzadas a menudo por ideas más políticas que científicas, tanto por un lado como por el otro. Y lo vasco tiende a infectarse con facilidad, aunque también sabemos qué parte es la que controla la mayoría de los resortes mediáticos.
            Por último, hacer notar que en un supuesto mundo mayoritariamente céltico presionando a una minúscula célula euskérica parece ser que es ésta la albacea del celtismo. Curioso cuando menos.

          • Octavià dice:

            No veo tu «minúscula célula euskérica» presionada por ese mundo céltico. Más bien creo que fue al revés, como ya he comentando anteriormente.

            Y lo sorprende es que el euskera haya sobrevivido a la latinización impulsada por la Iglesia (más que por el Imperio romano).

          • Adrian dice:

            Entonces creo que en ese aspecto estamos bastante de acuerdo.
            Saludos cordiales, Octaviá

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