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Onomástica ibérica y aquitana

La lectura de un trabajo reciente de Eduardo Orduña (publicado en Palaeohispánica 2021) nos ha llevado a concluir que la lengua aquitana (o protovasca) con gran probabilidad fue el resultado de un proceso de koineización de variedades pirenaicas dentro de un mismo continuo dialectal septentrional ibérico.

Posiblemente un solo continuo dialectal, ‘vascoibérico’, no dos (pace Joan Ferrer 2021)

(Más abajo aportaremos una explicación de los continuos dialectales ibéricos y su relación con el euskera histórico que hemos representado en este mapa de Joan Ferrer 2021.)

En su trabajo de 2021, Orduña compara los datos onomásticos ibéricos y aquitanos para centrarse en «las coincidencias de nombres completos» así como en nombres de dos elementos que «tienen paralelos en ambas lenguas». Analiza también nombres ibéricos que contienen sufijos de derivación análogos a los aquitanos, y concluye: «las coincidencias son demasiado numerosas y precisas» como para que sean casuales.

Si se miran los datos en perspectiva cronológica, parece razonable deducir que la onomástica aquitana de los epígrafes latinos de los siglos I-II d. C. es continuadora fiel y heredera exclusiva de la onomástica ibérica de III-I a. C.

Referencia: Orduña Aznar, E. (2021). Onomástica ibérica y vasco-aquitana: nuevos planteamientos. Palaeohispanica. Revista sobre lenguas y culturas de la Hispania antigua, 21, 467-494. https://doi.org/10.36707/palaeohispanica.v21i0.414

Merece la pena destacar la conclusión que posiblemente mejor compendia el trabajo:

no sólo existe una coincidencia formal entre elementos onomásticos de ambas lenguas, sino que existen, por un lado, coincidencias entre nombres completos y, por otro, nombres en una lengua cuyos dos elementos existen en la otra, aunque no estén atestiguados en combinación

p. 489

Si se atiende a la composición de los nombres completos y no solo en los elementos onomásticos

vemos que los elementos coincidentes se combinan entre sí de la misma manera en aquitano y en ibérico, formando nombres derivados mediante un sufijo o bien compuestos bimembres, aunque alguno de ellos pueda ser analizable en un segundo nivel de análisis.

p. 489

Una de las tablas más representativas posiblemente sea la de los lexemas de los nombres bimembres derivados «que aparecen con más de un sufijo de derivación»:

p. 482 aunque «el lexema biuŕ y el sufijo -no, no aparecen en aquitano, sí en la onomástica vasca medieval»

Los nombres derivados en ibérico son menos frecuentes que en aquitano, pero hay suficientes ejemplos que reúnen dos o más elementos con equivalente aquitano:

p. 481 Nombres bimembres derivados

La segunda columna no muestra nombres, sino sólamente elementos onomásticos que no se dan juntos en aquitano. Los elementos onomásticos que contienen sufijos de derivación semejantes a los diminutivos vascos adquieren una relevancia especial, por su paralelismos con los aquitanos. Son asimismo muy ilustrativos los paralelismos en los nombres bimembres compuestos:

p. 482

Por regla general,

cuando los dos elementos de un nombre ibérico se documentan en aquitano o en onomástica vasca, y uno de ellos coincide con un adjetivo vasco, el orden casi siempre es el esperado, con el adjetivo en segunda posición. Las excepciones suelen darse cuando los dos elementos se corresponden con adjetivos en vasco. Así se explicarían no sólo aparentes anomalías en ibérico, como Belesiar, con un adjetivo en primera posición, sino también en aquitano: así, Iar-bon, tal vez de ihar ’seco’ y on ’bueno’.

p. 490

El trabajo ofrece múltiples detalles de los ejemplos mostrados en las tablas. Sobre el nombre ibérico Laurbeles, explica el autor:

si interpretamos laur como equivalente de labur ’corto’ sería un buen ejemplo de nombre formado por dos adjetivos, lo que explica que uno de los dos no aparezca en su posición habitual. Belesiar o iltubeleś podrían explicarse del mismo modo. En los demás casos, el posible adjetivo aparece siempre en segunda posición, como es norma en vasco-aquitano.

p. 483

Más adelante, aporta algunos ejemplos más arriesgados pero particularmente valiosos desde un punto de vista gramatical, aunque haya que tomarlos «con precaución»; estos son los elementos bimembres con un apelativo o epíteto añadido, vg bilos-balkaŕ-kais (kais gaitz ‘malo’):

p. 488 posibles apelativos en aposición a nombres propios

El trabajo se completa con una comparación entre la onomástica ibérica y la vasca medieval que asimismo aporta coincidencias muy «significativas»

las coincidencias parecen ser menos numerosas, como parece lógico entre lenguas más alejadas geográfica y cronológicamente, pero siguen siendo lo bastante significativas, sobre todo teniendo en cuenta que aquí se limita la comparación vasco-ibérica al ámbito onomástico, disponiendo así de un criterio de control necesario al comparar dos lenguas, una de las cuales sigue indescifrada y por tanto desconocemos si el significado de los elementos que comparamos es el mismo.

P. 490

En vasco medieval, además de la escasez de nombres compuestos, que son los predominantes en ibérico, «hay que contar con la mayor frecuencia de nombres simples»

Nombres bimembres derivados

p. 487

Nombres bimembres compuestos

p. 487

En estas tablas, la segunda columna no contiene «coincidencias exactas con los nombres de la primera, sino sólamente nombres o elementos onomásticos que no se dan juntos en la onomástica vasca medieval» pero las coincidencias «siguen siendo lo bastante significativas».

Reproducimos para terminar tablas que muestran la relación completa de elementos onomásticos de carácter léxico coincidentes en ibérico y aquitano:

p. 474
p. 475

La lista de sufijos de derivación que se marcan con asterisco son los que ya utilizó Gorrochategui 1993 en ‘La onomástica aquitana y su relación con la ibérica’. Para Orduña

La existencia en ibérico de elementos onomásticos con aspecto de sufijos de derivación, en su mayoría coincidentes con diminutivos vascos, ofrece un elemento de control adicional, pues vemos por un lado que en ibérico las bases que pueden aparecer con ese tipo de elementos con cierta frecuencia son las mismas que en aquitano, y por otro, que en ibérico una misma base puede combinarse con diferentes sufijos de derivación cuyo posible equivalente aquitano tiene un valor probablemente diminutivo.

p. 490

Concluye

Las coincidencias onomásticas entre aquitano e ibérico, sin ser tan numerosas como entre aquitano y vasco, podrían ser un indicio de parentesco genético, pues implican vocabulario básico como nombres de parentesco o adjetivos del léxico básico. Como es lógico, y se confirma por la menor cantidad y calidad de las correspondencias, el parentesco entre ibérico y aquitano, de existir, sería más lejano que el existente entre vasco y aquitano.

p. 490

Si volvemos sobre el mapa de los continuos dialectales paleohispánicos de Joan Ferrer 2021, nuestra conclusión es que no existe ningún dato objetivo que sustente la separación de los continuo dialectales ibérico y vasco-aquitano. Muy al contrario, los datos onomásticos que ofrece Orduña 2021 abogan a favor de un único continuo dialectal ibérico, con inclusión del espacio aquitano (círculo rojo central). En él cabría incluir también los testimonios del denominado ‘vascónico’ (de la mano de Irulegui o del mosaico de Andelo, del siglo I a. C., círculo violeta).

Es importante insistir en la cronología del corpus de onomástica aquitana (siglos I-II d. C., círculo rojo). Pero sobre todo es altamente revelador que una proporción muy elevada de los elementos de esta onomástica aquitana, como ha mostrado Orduña 2021, van a rebrotar varios siglos más tarde en la onomástica vasca medieval, sobre un territorio que previamente (siglos I-III d. C.) habría estado circunscrito a un continuo dialectal de índole indoeuropea/hispanocelta.

38 respuestas a «Onomástica ibérica y aquitana»

Una teoría muy interesante. El proceso de koineización tiene muchos mimbres. La relación entre el íbero y la lengua interpirenaica aislada después del tema de los numerales avanzó de forma radical. Creo que se va a avanzar en la buena dirección al igual que con el tema de la vasconización tardía. Aún así queda la mayor. ¿De dónde procedía el íbero que se implanta en una zona donde anteriormente se hablaba indoeuropeo? Si se hubiera resuelto el tema del protoaquitano y su evolución posterior en el nudo gordiano de la koineización se habría resuelto una ecuación importante pero aún queda por resolver el problema principal.

Saludos y gracias de nuevo, amigo Neville.

Sobre el proceso de koineización tengo dudas de si no fue en la práctica un proceso de criollización, basilectalización, acrolectización, o vaya Ud. a saber (cf. Howard Doyle 2010 ‘English as Pidgin or Creole: one guise of English in the world’). Y es que tenemos muy pocos indicios de lo que pudo pasar en realidad.

¿Qué es exactamente eso que denominas ‘lengua interpirenaica aislada’? ¿Qué testimonios hay de ella? ¿Te refieres al corpus epigráfico aquitano de los siglos I-II d. C. (como le gusta matizar a Octavià)? Bien, de eso exactamente va el trabajo de Orduña 2021 que reseñanos en esta entrada, a partir del cual deducimos que se trata de una versión actualizada de la onomástica ibérica que siglos después reaparece en la onomástica vasca medieval.

Tomo prestado de Doyle 2010 estos dos párrafos en los que plasma la situación sociolingüística en la que se fraguó el inglés antiguo (siglos VI-X), que más adelante, tras la conquista normanda (siglo XI), evolucionaría hacia el denominado inglés medio:

Pidgin and Creole varieties of any language often (though not always) signify language development at a lower level of maturity. In Britain, before English started developing in the fifth century, there were Brythonic (Celtic) languages spoken by most people (in what is now England, Scotland, Wales and Cornwall in the far south west), Latin and Pictish (in northern Scotland). English is supposed to have started when Germanic-speaking peoples arrive from about 449 when according to the story recorded by McIntyre (2009 p 4), a Briton chieftain, Vortigern, asked for northern German aid to in repelling raids by Picts and Scots form the north. Saxons arrived, but Old English was never switched on just like that.

Sobre la demografía de los invasores anglosajones:

Contrary to popular belief there was no outright invasion. Genetic and archaeological research (Wade 2003, McWhorter 2008 discusses this point) suggest that this was a demographic movement of smaller groups than armies taking place over about 250 years: there was some movement back and forth between Britain and northern Germany, but the Germanic people who arrived were predominantly male. Then, given approximations of numbers, the total number of actual first or second generation Anglo-Saxons themselves may have been just a couple of hundred thousand in a Britain which had perhaps a million people more or less all through the period. From this point, anthropological investigation and speculation takes off and quite
a different linguistic and social picture of the Britain of Old English emerges (Tristram 2004, McWhorter 2008 2009, Lutz 2009).

En lo que respecta al euskera histórico, el equivalente o análogo al inglés antiguo, creemos, se corresponde con lo que denominamos ‘vasco común antiguo’, cuyo proceso de expansión y dialectalización ha sido abordado en profundidad en un artículo publicado recientemente en Palaeohispánica 22.

La cuestión del origen del ibero queda absolutamente fuera de mi competencia.

Buenos dias amigo Abaitua. Sobre las lenguas pidding, criollas, etc, he leído sobre este tema aplicado precisamente al íbero. Una «lingua franca» que se habría creado ante la necesidad de los intercambios comerciales de la fachada mediterránea. Griegos, fenicios y otras potencias del Mediterráneo. Con lo que se intentaría resolver el problema de la implantación de esta lengua en un área claramente anterior indoeuropea. Sobre esto voy a poner un enlace porque además de hablar de este tema habla de lo que sostengo en la línea de Díaz Motexano pongo un párrafo. » l) Eduard Selleslagh

Mi comentario acerca del carácter de lingua franca ha sido un poco corto; los que han leido mis escritos sabrán que lo veo más complicado. Básicamente pienso que el íbero es una lengua muy mixta sobre un fondo profundo ‘urálico’ (con altaico), es decir originalmente un miembro del continuo aglutinativo sufijante eurasiático, al igual que el euskera primitivo.

La diferencia entre las dos consiste, en mi visión de las cosas, en que el euskera no se ha movido desde sus orígenes, mientras el ibérico ha viajado mucho, desde la estepa cerca de los Urales, via el valle caucásico Araxes-Kara, a Anatolia, el Egeo y las islas mediterráneas hasta el Levante español, arrastrando todo género de herencias recogidas en el camino (p.e. IE anatólico incipiente, 3000 a.C.).»
http://euskerarenjatorria.eus/?cat=775&gdsr_sort=rating&gdsr_order=desc&lang=es&paged=3&lang=es
Respondiendo a tu pregunta sobre qué entiendo por «lengua interpirenaica aislada» es evidente que hasta nuestros dias ha llegado una lengua con una serie de rasgos en inicio o adquiridos que la diferencian significativamente del mundo geográfico indoeuropeo en que se inserta. Que como así parece esta lengua y el íbero forman un común eso no haría otra cosa que agrandar un poco el problema cual es el origen de este tronco lingüístico posterior al fondo indoeuropeo que algunos postulamos, independientemente de la koineización u otro proceso, en elementos relictos uraloaltaicos. Ahora hagamonos una reflexión. Si efectivamente existieran esos elementos relictos uraloaltaicos sobre un fondo protoindoeuropeo sobre el que inciden-y aquí no vamos a entrar sobre la debatida cuestión del protoindoeuropeo en la Península origen y cronologías- y luego existiera un proceso de koineización como bien se ha apuntado y a la par una evolución con el contacto de otras lenguas: celta, latín, etc no estaría explicando todo esto la extraordinaria complejidad que presenta el estudio de la lengua sobre la que estamos tratando?. En cualquier caso se han producido a mi modo de ver algunos avances sustanciales. El primero es la clara vinculación de esta lengua al íbero en base a los numerales y el segundo y voy a intentar calibrar al máximo la expresión es que la intuición , sospecha, corazonada de que existe en esta lengua en base a ciertos rasgos de la misma un aporte uraloaltaico remoto se está confirmando según se va penósamente, dificultosamente avanzando en el estudio de esta cuestión.

Como hipótesis de trabajo, la idea que el ibérico fuese una especie de criollo (más que lingua franca) me parece factible, pero le «pega» más al euskera. Mi idea es que el aquitano sería un primo del ibérico, pero el euskera sería un criollo entre al aquitano o «vascónico» y otras lenguas, incluyendo algunos descendientes del latín.

Gracias, Octavià. Aprecio mucho tus juiciosos comentarios. Confieso que no tengo ninguna opinión sobre el ibero, solo alguna peregrina corazonada. Del aquitano, lo que voy aprendiendo leyendo a Gorrochategui, Orduña, Martínez Areta, etc. Con este último he debatido en varias ocasiones que no me encaja muy bien que en plena Edad de Hierro una lengua pequeña sobreviviera aislada en un entorno tan transitado, disputado, expuesto como el pirenaico. Por ambas vertientes fluían caudalosos influjos mediterráneas y los valles transmontanos eran concurridos espacios de tránsito silvícola, ganadero, comercial, militar.

La preguna que le suelo hacer a Mikel es ¿dónde están los vestigios materiales de esa comunidad lingüística aquitana? ¿dónde su red de castros? ¿dónde sus manifestaciones culturales, epigráficas prerromanas? Nada. Solo afloran después de la tumultuosa victoria de Pompeyo sobre Sertorio, con dos vértices de gran importancia geoestratégica, Pompelo y Lugdunum Convenarum.

No concibo que esa tan discreta y tenue comunidad lingüística protoaquitana no se hubiera diluído como un azucarillo en un vaso de agua dentro del continuo dialectal ibérico que la circundaba.

Entiendo que la tesis principal del artículo se encuentra en la conclusión del final: «no existe ningún dato objetivo que sustente la separación de los continuo dialectales ibérico y vasco-aquitano. Muy al contrario, los datos onomásticos que ofrece Orduña 2021 abogan a favor de un único continuo dialectal ibérico, con inclusión del espacio aquitano».
Tesis principal expuesta con fundamento, y soportada en síntesis análitica de los datos y argumentos demostrativos de Orduña, difícilmente refutable mientras no existan trabajos de categoría equivalente que contradigan a Orduña, lo que parece improbable a la vista de la experiencia de los numerales ibéricos y vascos; un hito histórico que goza del mayor crédito, robustezido, profundizado, y en desarrollado con el paso de los años.

Sin embargo, el artículo comienza señalando como punto de atención otra conclusión: «la lengua aquitana (o protovasca) con gran probabilidad fue el resultado de un proceso de koineización de variedades pirenaicas».
No encuentro el desarrollo de esta probabilidad en la exposición, ni en relación directa con los datos y argumentos de Orduña. No sé si es consecuente esta apreciación. Supongo se deja abierta al debate en paralelo, o para el desarrollo de futuras entradas.

Paloma, tienes mucha razón

el artículo comienza señalando como punto de atención otra conclusión: «la lengua aquitana (o protovasca) con gran probabilidad fue el resultado de un proceso de koineización de variedades pirenaicas». No encuentro el desarrollo de esta probabilidad en la exposición, ni en relación directa con los datos y argumentos de Orduña. No sé si es consecuente esta apreciación. Supongo se deja abierta al debate en paralelo, o para el desarrollo de futuras entradas.

La respuesta es que no, que no tengo intención de desarrollar la teoría de la koineización del protovasco a partir de variedades pirenaicas del ibero, porque no me siento competente. Lo planteo como corazonada, tras descartar la lectura desde el protovasco de la mano de Irulegui y leer a Orduña 2021 (y recordar a Tuten 2003, Koineization in Medieval Spanish). Había comentado antes que soy consciente de estar tirando la piedra y esconder la mano.

Pero confieso que he estado leyendo algunas cosas con la idea de hallar otros casos de koineización que puedan inspirarnos. Estudios sobre la formación del inglés antiguo y del inglés medio creo pueden aportar elementos de gran utilidad para nuestro caso. Pongo algunas citas como ejemplo. Sobre el contacto lingüístico entre el inglés antiguo y el nórdico antiguo que da lugar al inglés medio, antecesor directo del inglés moderno, he elegido esta cita de Hildegard Tristram:

Cross-language contact linguistic research has shown that bottom-up language shift of large population groups is likely to produce grammatical (and phonological) contact phenomena in the target language rather than lexical ones. It is therefore claimed that Middle English started to be spoken as a low variety of English not after the Norman Conquest, but not long after the Anglo-Saxon Conquest. (Tristram 2004)

Muy significativa me parece la hipótesis de la criollización del inglés medio que expone con mucho detalle David O’Neil:

Bailey and Maroldt (1977) and Domingue (1977) were the first to argue that language contact during the Middle Ages between Old English and both Old Norse and Norman French resulted in linguistic creolization. This theory, known as the Middle English creolization hypothesis, implies that Middle English, and perhaps Modern English as well, should be classified as a creole. (O’Neil 2019)

Y asimismo reveladores son los siguientes extractos de un trabajo de fin de grado reciente de la Universidad Radboud de Nimega, Gabriel Tydings, 2021:

The possibility of Middle English as a koine, a common language shared among speakers of different languages that were to some degree mutually intelligible, has not yet seen a debate of similar extent. An analysis of the degree of deflexion in the Peterborough Chronicle, one of the Anglo-Saxon Chronicles, shows that the state of mutual intelligibility between Old English and Old Norse led to the formation of a koine, which explains the unique linguistic status of Early Modern English.

The outcome of this prolonged state of language contact is highly debated in the field of contact linguistics, with some arguing that what resulted is best described along the lines of a creole: a new language that arises when communities who share no common language come in close contact with each other and come up with a new language out of necessity. […] A typical feature of creoles is that the vocabulary is mostly derived from the higher prestige language, while its grammar is a drastically simplified version of the lower prestige language’s grammar.

Hope Dawson’s (2003) proposal of analysing the English contact situation along the lines of a koine could provide an interesting take on a Middle English Creolisation Hypothesis. It may well be that previous proposals are right that the Old English -Old Norse contact situation led to some sort of merger but that this cannot be analysed in terms of creolisation and could be reanalysed along the lines of koineisation.

En una entrada anterior sugería esta periodificación para encajar la formación del proto-euskera y del euskera antiguo:

  • siglos VI-I a. C.: pre-aquitano (P0), continuo dialectal ibérico (rodeado de IE galo por el norte e IE hispano-celta/celtibérico por el oeste), adstratos IE (galo y celtibérico)
  • siglos I-II d. C.: aquitano (P1), refugio conveno de variantes pirenaicas del ibero y koineización del proto-euskera / aquitano, superestrato latino
  • siglos II-IV: post-aquitano (P2), formación del vasco común antiguo, superestrato latino-románico
  • siglos V-VIII: expansión a occidente (P3), comienzo de dialectalización, superestrato románico
  • El proceso de koineización del protovasco plantea algunos de los siguientes retos (que enumero de forma muy esquemática):

    1. Advenimiento de la aspiración, P1 (Igartua, Lakarra, Hualde)
    2. Léxico patrimonial (CVC), que Lakarra sitúa en un periodo muy anterior al aquitano, P0 (Lakarra 2018)
    3. Del léxico patrimonial merece especial atención el conjunto de verbos con estructura *e-CVC, *e-da-CVC, *e-ra-CVC, *e-da-ra-CVC (ver abajo).
    4. Morfosintaxis, p. ej. la ergatividad P0 / P1 (cf Aldai 2000, Martínez-Areta 2017)
    5. Neologismos del vasco antiguo: la mayor parte de las relaciones de parentesco (-ba, iloba, alaba, aizpa, neba, osaba, izeba; -ona, aitona, amona; lehengusu, amaginarreba…). Parece claro que son de un periodo postaquitano P2. De P0 solo seme, aita, ama
    6. Préstamos latinos (70%) >P0. La adquisición de préstamos del superestrato es típico de los procesos de creolización.
    7. Entre ellos se incorpora un conjunto muy extenso de verbos con -tu, préstamos latinos y románicos que afecta al sistema verbal en su conjunto (Martínez Areta 2022). Esto sucede en el periodo postaquitano, >P1 (siglos II-IV d. C.) (barkatu, dantzatu, kantatu, etc.)
    8. La evolución del sistema temporal, aspectual, modal vasco. > P1 (Martínez-Areta 2022)

    Sobre los verbos patrimoniales (Lakarra 2018:107 y ss):

    prefios + CVC utzi ‘dejar’ < *e-dutz-i, jakin < *e-da-kin, jausi ‘caer’ < *e-da-dus-i, *e-CVC, *e-da-CVC, *e-ra-CVC, *e-da-ra-CVC, (izan ‘ser’ < *e-i-zan), *e-i-ra-CVC (i-ra-kats-i ‘instruir’) […] Las raíces conjugables son un tercio de los 60 temas verbales conocidos (e-bil-i ‘andar’ / e-ra-bil-i ‘mover’; e-san ‘decir’ /ja-san ‘soportar’ (< *e-da-san); e-gotz-i ‘arrojar(se)’, e-ra-gotz-i ‘lanzar’ y urgatzi ‘ayudar’ (< *e-da-ra-gotz-i).

    La pregunta es ¿se desarrollan en el periodo aquitano (siglos I-II d. C.) o necesariamente tienen que provenir de una etapa anterior P0? Con Lakarra (2018), la mayoría de especialistas consideraría una etapa anterior, de forma que la hipótesis vascoiberista se enfrentaría al reto de encontrar paralelos en el corpus de inscripciones ibéricas, en el que, como es sabido, se reconocen muy pocas formas verbales y las que se reconocen no casan con las reconstruídas para el protovasco antiguo.

    En las próximas semanas voy a tener que desconectar de Trifinium y siento desatender esta cuestión tan estimulante. Se trata en todo caso de un reto que supera mi competencia.

    Fuentes citadas

    Bailey, Charles James & Karl Maroldt. 1977. The French lineage of English. In Jürgen Meisel (ed.), Langues en contact: Pidgins, creoles, Tübingen: TBL. 21–53

    Dawson, H. C. (2003). Defining the outcome of language contact: Old English and old Norse. Working Papers in Linguistics, 57: 40-57

    Domingue, N. (1977). Middle English: another creole? Journal of Creole Studies, 1(1): 89-100.

    O’Neil, David. «The Middle English creolization hypothesis: Persistence, implications, and language ideology.» Studia Anglica Posnaniensia 54.1 (2019): 113-132.

    Tristram, Hildegard L.C. «Diglossia in Anglo-Saxon England, or what was spoken Old English like?» Studia Anglica Posnaniensia: International Review of English Studies, vol. 40, annual 2004, pp. 87

    Tydings, Gabriel J. «Old Norse Influence on English: A Case for Koineisation (Evidence from the Peterborough Chronicle).» (2021).

    Sobre proto-euskera y euskera antiguo

    Aldai, Gontzal. "Split ergativity in Basque: the pre-Basque antipassive-imperfective hypothesis." Folia Linguistica Historica 34. Historica-vol-21-1-2 (2000): 31-98.

    Lakarra, Joseba A. "La prehistoria de la lengua vasca." Historia de la lengua vasca, Basque Government: Vitoria-Gasteiz (2018): 23-244.

    Martínez-Areta, Mikel. "Latin and Romance Influence on the Basque Verbal Morphosyntax." Journal of Language Contact 14.3 (2022): 497-523.

    Martínez-Areta, Mikel. "Ergative from passive in Proto-Basque." Historical Linguistics 2017: Selected papers from the 23rd International Conference on Historical Linguistics, San Antonio, Texas, 31 July–4 August 2017. Vol. 350. John Benjamins Publishing Company, 2020.

    Gracias por la amable y generosa respuesta. Con este grado de elaboración, bien podría ser una entrada independiente.

    No lo calificaría de corazona, sino de intuición analítica deductiva.
    Intuición-Wikipedia: «Según Burke y Miller la intuición sería la solución de problemas realizada de modo inconsciente y basada en el conocimiento acumulado por la experiencia cotidiana, la actividad profesional específica y la formación académica. Es decir, que la intuición no es una facultad distinta a la actividad racional y creativa ordinaria».

    La intuición, reelaborada consciente y racionalmente, puede proyectar deducciones que tienen que ser escrutadas por el método científico. La Teoría de la relatividad puede que comenzara siendo una «corazonada», y los numerales también.

    Me parece históricamente coherente, como comenté en otra entrada, que la evolución de la lengua antecesora del aquitano (coetánea a la Mano de Irulegui), por contacto directo con el latín, galo, celtíbero y otras lenguas pirenaicas, evoluciona y se transforma en aquitano, cronológicamente tendría su expansión tras la fundación de Lugdunum Convenarum (núcleo irradiador del proceso).

    He olvidado incluir anaia ‘hermano’, la relación de parentesco posiblemente de origen preaquitano más significativa. En aquitano se documenta el doblete HANNA y HANA, aparentes antecesores de anna-i(d)e | ana-ide > anaie, anaia | ahaide (ver EHHA).

    Se ha relacionado HANNA y HANA con el sufijo ibérico -ana (Orduña 2021: 473-5):

    beŕ: La conocida alternancia vibrante/nasal/cero en ibérico podría justificar relacionar beŕ en ibérico con el sufijo que aparece en algunos nombres de parentesco aquitanos: Sembe, Ombe.
    [..] algunos de los lexemas a los que se une beŕ admiten comparación con lexemas aquitanos que a su vez coinciden con nombres vascos de parentesco, o podrían relacionarse con ellos: ata-beŕ, anY-beŕ, que recordarían a aquitano Atta- y a Hanna-, Hana-, Hahan-, respectivamente.
    Hannabi, en genitivo, podría incluso contener el mismo sufijo -be, con lo cual la coincidencia con anYbeŕ- sería completa.

    Y un poco más abajo:

    -ana: Teniendo en cuenta que en ibérico Y corresponde en ocasiones a na, podría incluirse aquí el primer elemento de anY-beŕai y de aY-kideibase (HER.02.374).
    El posible equivalente aquitano, Hanna-, ha sido relacionado hipotéticamente con vasco anaia ’hermano’ (Gorrochategui 1984, 361).

    Por otra parte, que la mayoría de los términos de parentesco fueran acuñados en el periodo inmediato a la diversificación dialectal (siglos III-V), con gran influencia en esta familia semántica del adstrato/superestrato latino-románico, hace de ella una de las innovaciones léxicas más características del vasco común antiguo.

    Así, resulta revelador el calco gasón lehengusu < lehen kusu ‘premier cosin’, cosin < lat. cōnsōbrīnus, com- + sōbrīnus; o también iloba < gas. hilòu,-ole; filleul,-e (cf. Lakarra 2015:366, EHHA) fillol, filiol < lat. fīliolus (‘seme gaztea’, cf glaïeul, tilleul < lat. fīlius).

    Reproduzco unos pocos tuits con mapas del Atlas lingüístico vasco y alguna conversación interesante:

    Me vais a disculpar, en especial Joseba, que sea crítico con Lakarra. A su teoría de la raíz monosilábica CVC no le veo mucho recorrido fuera de los verbos, y algunos supuestos gasconismo como iloba no me parecen tales.

    Además de los autores que se han ido citando en relación con la cuestión vascoiberista (Joan Ferrer, Noemí Moncunill, Pablo Orduña), habría que añadir a Jesús Rodríguez Ramos (Dialnet).

    De uno de sus trabajos reproducidos en Celtiberia (30.09.2005), escojo algunos fragmentos.

    Sobre los nombres de persona y las relaciones de parentesco:

    se considera que la lengua aquitana es vasco antiguo. Ello se debe a la coincidencia entre elementos de los onomásticos aquitanos y el léxico vasco. De esta manera, entre los nombres aquitanos de hombre encontramos CISON, HANNA, SEMBE y SENIUS, que pueden compararse con el vasco ‘gizon’ «hombre», ‘anai’ «hermano», ‘seme’ «hijo» y ‘sehi’/’sein’ (*’seni’) «niño»; mientras que entre los de mujer ANDERE y NESCATO con ‘andre’ «señora» y ‘neska’ «niña».

    El problema de las palabras aquitanas que no se conocen en ibero:

    Pero el problema es éste: ¿qué sucede con aquellas palabras aquitanas que eran claramente interpretables por el vasco? No hay equivalente íbero para CISON, ANDERE o NESCA. Sólo el formante íbero s’an(i) podría relacionarse con SENI y SEMBE (éste probablemente de *’sen-be’).

    Las coincidencias de algunas formas verbales:

    Hay que destacar también el que las formas verbales de la tercera persona singular del pretérito para el protovasco *’egien’ (documentadas están las variantes ‘egian’ y ‘zegien’) «él lo hizo»y *’ebenen’ «él lo erigió» parecen coincidir por completo con sus equivalentes íberos. También merece atención el parecido entre el sufijo agente/ablativo íbero -te y el de ablativo reconstruido en vasco ‘-ti’; y entre el frecuente topónimo íbero ar’s (tal vez «castillo», «fortaleza») y el vasco ‘ertsi’ «recito», «lugar cerrado».

    «El ibero suena como el vasco»:

    Además de esto, hace muchos años que se han venido señalando las similitudes entre el sistema fonémico vasco y el íbero, así como la similar estructura de sus compuestos; el íbero suena como el vasco.

    Conclusiones

    Hemos expuesto un posible paradigma de predicado verbal que, a partir de los tres presuntos verbos íberos ekiar / ekien (equivalente a ‘fecit’), ebanen (equivalente a ‘curavit’) y iunstir (sin interpretación clara, muy especulativamente tal vez ‘dedit’), se puede extrapolar a otros segmentos íberos de estructura morfológica similar y posición sintáctica equivalente. De ello parece deducirse que estamos ante una serie de formas que, al menos en algunos casos, tienen una funcionalidad similar a la de verbos, constituyendo núcleos de predicados verbales.

    Hemos procedido posteriormente a examinar si este presunto paradigma era compatible con la hipótesis de relación genética entre el vasco y el íbero. Los resultados resultan en general positivos, quizá excesivamente positivos, tanto en el plano morfológico (por más que los casos mejor explicables son minoría en íbero), como incluso en el semántico (donde en diversos casos raíces vascas coinciden extraordinariamente bien con el significado propuesto a partir del análisis interno de las inscripciones íberas). Sin embargo, este éxito excesivo contrasta con los problemas para extrapolarlo a otros aspectos de la lengua íbera, lo que mueve a una cierta desconfianza justificada. Pese a todo, parece un terreno digno de ulterior investigación que se irá beneficiando de los lentos pero continuos progresos que se hacen en la reconstrucción del protovasco.

    En sus trabajos más recientes, Jesús Rodríguez Ramos ha ido matizando sus opiniones favorables al vascoiberismo:

  • (2018). La cuestión del dativo en la lengua íbera. Philologia Hispalensis, 31(1), 119–150. https://doi.org/10.12795/PH.2017.i31.06
  • (2016). Sobre las marcas de agente en íbero. Philologia Hispalensis, 30(1), 233–261. https://doi.org/10.12795/PH.2016.i30.12
  • Para ser una teoria descartada, el vascoiberismo, por lo menos el moderado, goza cada vez de mejor salud. Es curioso que se le pongan tantas objeciones a algo que ya dijo Estrabón de forma bastante clara, sin motivo alguno para mentir, hace más de 2000 años.

    Soy una persona totalmente lega en la materia , pero estoy siguiendo con muchos interés vuestros debates. Me surge una pregunta. Se está diciendo que no hay 2 continuos dialectales sino 1 solo ibérico o vasco- ibérico o como se le quiera llamar. Entonces como se explica que en toda la zona pirenaica hasta el Valle de Arán se encuentre abundante toponimia vasca y en la zona del mediterráneo que yo sepa no ??. Me vienen a la cabeza, al sur de los Pirineos, por ejemplo Esterri o Yerri de la Sal en el Pallars, múltiples Jabierres o Benabarre en Huesca o el mismo Aran del Valle de Aran por supuesto.

    Perdona, Deustukoa, que no haya respondido hasta hoy. He estado toda la semana ocupado con prioridades académicas.

    Una posible respuesta a la paradoja de la toponimia es que el conjunto de lenguas paleohispánicas dejaron de hablarse en torno al siglo I d. C. Pese a ello, sí queda un sustrato de toponimia de origen prerromano por toda la península (hay bibligrafía). Pero si en la zona pirenaica es donde ese sustrato es más perceptible y además tiene pinta de ibérico o incluso protovasco el motivo parece claro. ¿No crees que podrá asociarse al repunte de la lengua aquitana / protovasca justo en el momento en el que en el resto de la península se desvanecía el sustrato paleohispánico?

    Relacionado, por si resulta de interés, copio de la entrada de Aquitano y Vascónico el comentario de Joseba extraído de la Wikipedia francesa:

    Les Andosins (Λνδοσίνους en grec ancien) étaient un peuple pré-romain de la péninsule Ibérique habitant entre l’Èbre et les Pyrénées mais que l’historiographie a traditionnellement situé en Andorre bien que leur situation exacte ne soit pas connue. Les Andosins sont cités uniquement par l’historien grec Polybe, qui signale leur opposition à la marche du général carthaginois Hannibal Barca au travers des Pyrénées lors de la deuxième guerre punique (218 av. J.-C.). Aucun autre élément n’est connu sur eux avec certitude.

    Il semble s’agir d’un peuple de langue bascoïde habitant de longue date l’Andorre au vu de la continuité apparente entre les sites archéologiques de l’âge du bronze et ceux contemporains de la marche d’Hannibal. Ces mêmes sites nous montrent que, sans être isolés, les Andosins sont restés à l’écart du processus d’ibérisation à l’œuvre en Catalogne. En revanche leur culture ne va pas résister à l’influence romaine qui s’étendra à la suite de la victoire de ces derniers sur les Carthaginois.

    La toponymie andorrane comporte un important substrat pré-romain bascoïde n14, comme l’a souligné le linguiste catalan Joan Coromines n15, n16. On pourra citer pour étayer ce propos quelques noms de villes andorranes d’origine bascoïde: Arans, Arinsal, Bixessarri n14.

    Il est donc très probable que les habitants des vallées d’Andorre avant leur romanisation, c’est-à-dire les Andosins, aient parlé une langue de la famille du basque n10 dont l’usage a même pu survivre à la romanisation et ce éventuellement jusqu’au haut Moyen Âge n16, n17.

    L’absence de traces écrites dans les sites archéologiques datant de l’Antiquité en Andorre ne nous permet pas de confirmer cette hypothèse.

    ¿A ver si resulta que Aníbal, con su soldadesca de retaguardia, desencadenó un proceso de etnogénesis entre los andosinos y tenemos que añadir la lengua púnica a la marmita koineizante del protovasco?

    Es broma, pero aprovecho para volver sobre la conferencia de Francisco Beltrán, Los andosinos ¿una antigua etnia pirenaica? [PDF]

    El vasco iberismo «inteligente» no pretende demostrar que vascuence e ibero son el mismo idioma sino que están emparentados, es decir que tienen un origen común mas o menos lejano en el tiempo. Las pruebas lingüisticas al respecto son cada vez mas evidentes (incluso para un lego en la materia) y no se reducen al hecho cierto de que ambas lenguas NO son Indoeuropeas sino a la cantidad de evidencias que se van acumulando. Que posibilidad hay que una lengua tome prestado de otra algo linguisticamente tan básico como los numerales? Ninguna

    Pero es que además como ya comenté en otro hilo, otras disciplinas como la antropología, la arqueología y la genética ya han demostrado este parentesco. En el caso de la arqueologia, la mano de Irulegui es paradigmático, pero no en el sentido que algunos pretenden darle, sino porque ha demostrado de una vez por todas que en el corazón del territorio vascón se hablaba ibero (o vasco-ibero) en el siglo I AC.

    Y en el caso de la genética, hace mucho años está probado que los vascones son una copia exacta de los iberos de la edad del hierro y de los proto-iberos de la edad del Bronce. Porque iban a hablar idiomas diferentes? No tiene sentido que así lo hicieran.

    Orduña ha hecho un buen trabajo, su tesis «Segmentación de textos …» creo que es de lo mejor escrito. Pero, siempre hay un pero. Creo que en los artículos que dedica a numerales, alguno de los que se citan no son. Se parecen, sí, y están en ese contexto de compra-venta pero abaR por ejemplo, lo he repasado un poco y creo que no es ‘diez’. Seguro que estoy equivocado, pero abaR no es hamar. Va sufijado con -ke, sí, pero me parece que puede ser a-baR, un término comercial. Intentar atribuirle un sentido como ‘diez’ en los onomásticos o en los topónimos, no funciona. Que significase dos cosas, puede ser. Tendría que repasar el artículo. Pero bi o bin como ‘dos’ tampoco funcionan. iluR, lauR… esos sí. Estamos haciendo conjeturas con ejemplos pocos y muy dudosos. Hay unos morfos o no sé ni cómo llamarlos que preceden a -ke-tor rarísimos y esos sí tienen toda la pinta de numerales.

    ¿Sobre el continuo dialectal? No me parece que sea tal. No voy a entrar en etiquetas de vascónico, etc. No se entendían entre ellos. El MIT y su software dicen que no están ligadas y que el origen del ibero es asiático. Pero la prueba del nueve es que no se entiende el ibero. No se puede traducir. Y no se parece en nada a las reconstrucciones del pasado de la lengua vasca. Yo la primera vez que lei el plomo de Alcoy pensé waw… se parece al euskera, ¿no? Pues no. Hay palabras que sí, pero son pocas.

    A ver, Joseba el mapa que has puesto es una representación de tu idea. Pero los óvalos que rodean las dos zonas lingüísticas que llegan a cruzarse, Ferrer no los pone (creo). Corrígeme si me equivoco, Joseba. Sin esas marcas, las zonas lingüísticas no se se juntan. Deustukoa, eso es porque eran lenguas distintas.

    Me sorprende que desde el mundo académico se haya no sé si despreciado… al menos minusvalorado para ese mundo, los vascoiberistas eran…, como decía un texto de yonosedequién, «unos frikis que pretendían traducir la lengua ibera con la ayuda del diccionario de euskera». Sin acritud lo digo, ni siquiera me incluí nunca en ese grupo. Pues oye, de la noche a la mañana el vascoiberismo es lo más de lo más.

    Gaska, para mi, que si ibero y vasco estaban emparentados, no eran comprensibles mutuamente. Y no me parece que el vasco haya tomado del ibero todas esas palabras, esas raíces que a mi me dan la impresión de ser muy muy antiguas, tantos instrumentos cortantes con «aitz», contar de 20 en 20, medir los meses lunares, tener un vocabulario en el que en muchas de las palabras está su propia explicación. Eso en castellano ocurre poco, hay que buscar el sentido de las cosas en el latín.

    En fin, tantas y tantas pistas de que la lengua vasca es muy muy antigua. Si fuese producto de una, ¿cómo lo llamáis? koineización de ibero, galo, latín y no sé qué más, no existiría todo eso que menciono arriba. Es mi opinión.

    Hola Javier, todos estamos de acuerdo en que el ibero no es euzkera y que éste último no ayuda demasiado, pero creo que esto no es suficiente argumento para negar un origen común. En el caso del ibero estamos hablando de una lengua muerta hace al menos dos mil años. Cuanto ha variado el euzkera en ese tiempo?
    Cuantos prestamos indoeuropeos ha adquirido ?
    Conocemos las palabras euzkericas originales de esos términos?

    Es absolutamente lógico que solamente encontremos trazas del parecido original, pretender traducir el ibero utilizando el euzkera es una quimera. Tal vez los primeros vasco-iberistas fueran unos «frikis» como dices, pero no iban desencaminados y aunque nunca encontremos la piedra rosetta del ibérico estoy seguro que los lingüistas seguirán avanzando en su desciframiento y que el euzkera ayudará en esa tarea.

    Por tanto, puede que tengas razón y que los hablantes del ibérico y del vasco no se entendieran. Pero esto no significaria que las lenguas tuvieran diferentes orígenes. Todos sabemos que el castellano y el latin son lenguas IE, pero, la mayoría de nosotros no entendemos «ni patata» si alguien nos habla en latin. Cuanto tiempo llevan separados, 1.300 años? Si tuvieramos un buen diccionario de ibérico estoy seguro que muchas mas palabras encontrarian su traducción gracias al euzkera.

    Pero es que además, la genética no miente, imaginate además de un «continuo lingüistico ibérico común» un «continuo genético ibérico» durante miles de años.

    1-Hace 4.500 años nació AITOR-Df27 que hablaba un idioma llamado Proto-Ibérico

    2-De nuestro amigo Aitor, descienden TODOS los hombres que habitaron la península ibérica , Aquitania (hasta el rio Garona) y Occitania (hasta el rio Herault) en la edad del Bronce y la edad del Hierro (Iberia es la región de Europa mas uniforme geneticamente hablando en términos de marcadores masculinos)

    3-Los descendientes de Aitor continuaron hablando la lengua de su antepasado porque no tenían ningún motivo para dejar de hacerlo (entre otras cosas, porque a dia de la fecha en Iberia no se han documentado otros marcadores masculinos en todo ese tiempo).

    4-El hecho de que Aitor hablara una sola lengua (Proto-Ibérico) es de sentido común porque estamos hablando de una única persona, pero ahora, imaginate la divergencia entre variantes lingüisticas regionales que hablaban sus descendientes 2.500 años después, es decir el doble de tiempo del que latin y castellano llevan separados (aislamiento geográfico, disputas entre clanes, lucha por los recursos naturales, lentitud de los viajes etc…)

    5-Es probable que, como tu dices, a la llegada de los romanos no se entendieran entre ellos entre otras cosas, por la ausencia durante la mayor tiempo de ese tiempo de registros escritos que ayudaran a fijar reglas gramaticales.

    6-Ahora piensa que de esas hipóteticas variedades dialectales, una muere (el iberico) y a la otra se refugia al norte de los Pirineos en pequeñas comunidades poco relacionadas entre si

    7-Después, imaginate que el re-re-re-re-tataranieto de Aitor, decide cruzar de nuevo los Pirineos y establecerse en el viejo solar de sus antepasados ibéricos. Ahora le pones a su idioma otros 2.000 años de evolución en duras condiciones de aislamiento

    8- Por último, gracias a los avances cientificos y a tipos muy inteligentes (como Don Manuel Gómez Moreno) descubres, y aprendes a escribir un signario extraño que aunque no eres capaz de traducir o entender te recuerda lejanamente tu lengua materna. Luego, poco a poco otras personas inteligentes van descubriendo similitudes que solamente pueden ser explicadas lingüisticamente hablando, si tu idioma y esa vieja lengua ibérica estuvieran emparentadas.

    Lo realmente milagroso es que el euzkera nos ayudara mas de lo que ya está haciendo.

    Gracias de nuevo, Javier, por tus muy eruditos comentarios. A ver si soy capaz de responder a todo.

    Empezaré por el mapa de Joan Ferrer y sus contínuos dialectales. La intersección entre los que él denomina ibérico y vascoaquitano sí es suya. Copio un tuit de donde he sacado el mapa que publico en esta entrada.

    En el vídeo que enlaza Ferrer en su tuit hay una exposición de unos 15′ en la que aporta creo pruebas bastante elocuentes sobre la similitud de los dos sistemas numerales ibérico y vasco. No es solo Eduardo Orduña, también son Joan Ferrer y Noemí Moncunill quienes apoyan la teoría.

    Respecto a la inteligibilidad entre el vascoaquitano o protovasco e ibérico. Creo que tenemos un problema de cronología y de distancia lingüística como resultado precisamente de eso que denominamos koineización. Puedo pensar en que el mismo problema de inteligibilidad se habría dado entre un hablante de inglés antiguo del siglo VII con uno de inglés medio del XII. O para el caso, entre un colono latino del siglo III y un comerciante burgalés del IX. Aunque en este caso, un comerciante con algo de culturilla podría tal vez sortear esa distancia, lo que seguramente no sucedería entre un inglés del XII con uno del VII. Creo que el salto en este caso es mucho mayor. Es lo que creemos que sucedió también con el protovasco respecto al dialecto pirenaico ibérico precedente, aunque reconozco la inmensa dificultad de demostrar la relación de parentesco directo.

    Lo que cada vez me cuesta más aceptar es que un antecesor del aquitano, en contacto estrecho con el ibérico durante varias generaciones, no se disolviera en ese continuo dialectal como un azucarillo en un vaso de agua. Esto es lo que no me cabe en la cabeza.

    Y precisamente el inglés se caracteriza como una lengua koiné, por ser una lengua sin conjugaciones y relativamente sencilla. Ahora comparemos con la complejidad verbal del euskera, con unos 2 mil auxiliares y formas sintéticas, ¿a quién en su sano juicio se le ocurriría usar el euskera como koiné entre diferentes lenguas y dialectos?

    Muy bien traído este punto, Liken, pero tienes que considerar que el intrincado sistema verbal del euskera es muy posterior al proceso de koineización y está, según parece, muy influido por las concordancias que se expresan mediante el uso de los pronominales átonos de las perífrasis verbales de las lenguas romances: ‘te lo traigo’ / ‘te los traigo’ dakarkizut / dakarzkizut.

    La diferencia es más aparente que real, ya que por convención estos elementos pronominales se respresentan de forma analítica (separada) o sintética (amalgamada) según el caso. Pero si se segmenta la forma sintética vasca (d-a-kar-z-ki-zu-t) se reconocen los elementos equivalentes a los pronominales sueltos romances (z ‘los’, -ki-zu- ‘te’). En ambas lenguas se está marcando lo mismo, las referencias a las formas personales de la predicación (sujeto, objeto directo, objeto indirecto).

    Todo parece indicar que el desarrollo de este sistema flexivo se produjo en euskera de forma paralela al de las lenguas romances, si se tiene en cuenta el recurso a los clíticos átonos. No estoy seguro de la cronología exacta (tendría que prospectar la bibliografía), pero por darte una horquilla amplia, digamos que entre los siglos V y XIII. Es decir, cuando ambas lenguas (latín/romance y euskera antiguo) estaban en pleno proceso de diversificación dialectal, varios siglos (varias generaciones) después del proceso de koineización del proto-euskera.

    El inglés antiguo tenía un sistema nominal y verbal mucho más complicado que el inglés medio, que se simplificó al máximo y del que deriva el ingés moderno. Aunque no conocemos el sistma verbal del proto-euskera, sin duda tuvo que ser mucho más simple que el del euskera medieval.

    Pero esa hipótesis del desarrollo muy tardío de formas sintéticas suena bastante innovadora, ya que en general en la lingüística vasca (Trask por ejemplo da un buen resumen sobre ellas) se han considerado formas de gran antigüedad. Incluso parecen implicar arcaicos órdenes de frase distintos de SOV.

    En pasado «dakarzkizut», «nekarzkizun», con el aspecto de pasado sufijado al final puede dar más idea de las notables diferencias con las concordancias latino-romances. Casi cualquier lengua tiene formas para expresar estas relaciones pronominales de una forma u otra, inclueyendo probablemente el protovasco o el ibero, por lo que hacerlas derivar del latín o romance no parece muy justificado.

    Si tal grado de interpenetración tuvo el latín y el romance en la gramática vasca hasta en las formas consideradas más arcaicas como el verbo sintetico, cabe preguntarse por qué directamente no se cambiaron al latín y lo usaron como koiné, igual que en Gran Bretaña basaron esa koiné en el anglosajón dominante y no en algún britónico simplificado y en retroceso.

    Las fechas contempladas para esa supuesta génesis de las formas sintéticas vascas multipersonales, siglo VI a XIII parecen también demasiado tardías, ya que hay bastante unicidad en todos los dialectos a pesar de las conocidas variantes, y que además están en esas fechas divergiendo e innovando, y más atras en el tiempo esas diferencias eran menores, por lo que han de venir, cuando menos, del euskera común anterior que se cree anterior al siglo VI, sino desde el mismo protovasco.

    En la propia mano de Irulegi puede haber un verbo sintético hasta con dativo. «Eŕaukon» es probablemente un verbo tanto desde el análisis intraibero (posición final de texto, prefijo verbal e-, terminacion -n) como vasco. Y ya desde el vasco solo, potencial factitivo RA, particula -K de dativo, -o- de tercera persona. «e-ra-(d)u-k-on», en forma similar a la derivacion de «zeraukon < *z-era(d)u-ki-on."

    "Eŕaukon" seria impecablemente vascónico. Verbo "*eDU-n", que en su forma "eDU-K-i (o e-DU-Ts-i)" adquiere el grado de verbo con dativo, y con factitivo RA, "eraduk-i".

    Pero es que el mismo ibero tiene también notables indicios de formas sintéticas compuestas. Formas verbales como "eki-siŕan", siendo "eki" raiz verbal ibera, "esa-tiŕan, coincidiendo esta además con un verbal "esan" en la misma inscripición, "ba-tiŕe-kaŕ", que no parecen andar muy lejos de formas incluso perifrasticas vascas.

    Buenos días, Liken:

    Me has obligado a reabrir los apuntes que tomé para mi comunicación de Fontes 50 (diapos, guión), que estuve repasando con Borja Ariztimuño (ver tuits abajo) y que debería actualizar al menos con lo último de Olatz Leturiaga [1, 2, 3]. Supongo que te refieres al trabajo ‘Historical syntax and Basque verbal morphology: two hypotheses’ [Scholar], de 1977 la citadísima tesis doctoral de 1977 cuando citas cuando mencionas a Trask y que también debo repasar, aunque de memoria recuerdo que él siempre habla de cronologías relativas, así que por «muy antiguo» se puede entender perfectamente el periodo del proto-euskara, que con Michelena, Hualde y creo que Lakarra también nos atrevemos a ubicar en los siglos I-II d. C.

    Para la flexión pluripersonal del verbo vasco me planteo una cronología altomedieval (en sentido amplio siglos V-XII) por la constatación de divergencias dialectales muy tempranas en la fomra NORK-NOR (ergativo-absolutivo) más básica de todas. Si la forma básica ofrece esta temprana divergencia, imagina cómo se complica el panorama cuando se añade una tercera persona NORI (dativo) y los elementos pluralizantes. Por eso, establecer correlaciones entre las supuestas formas pluripersonales ibéricas con las vascas me parece anacrónico y especulativo en extremo.

    Preciso:

    Por eso, establecer correlaciones entre las supuestas formas pluripersonales ibéricas (siglos III-I a. C.) con las vascas modernas (que conocemos desde la literatura, aunque creamos formadas a partir del siglo V) me resulta anacrónico y especulativo en extremo.

    El sistema no me deja editar estos comentarios (ni el tuyo ni el mío), supongo que porque hemos llegado al límite de anidamiento permitido en las conversaciones por un error provocado por un plug-in que afortunadamente hemos podido subsanar (un millón de gracias, Nando).

    Hola de nuevo, Liken, he contestado a una parte de tu mensaje más abajo, justo después de la intervención de Orkeikelaur (03.02.2023), pero me quedan pendientes un par de puntualizaciones:

    1. No he pretendido decir que las formas pluripersonales del verbo vasco «deriven del latín o del romance», sino que su desarrollo fue paralelo a las del romance, como sucedió con otras innovaciones gramaticales, como la introdución del artículo a partir de los determinantes, el sistema perifrástico verbal, las formas de futuro, etc. Al fin y al cabo el euskera forma parte del promedio europeo estándar lingüístico europeo (cf Wikipedia).

    2. La otra cuestión que me preguntas es crucial, «¿por qué directamente no se cambiaron al latín y lo usaron como koiné, igual que en Gran Bretaña basaron esa koiné en el anglosajón dominante y no en algún britónico simplificado y en retroceso?». Precisamente porque ese ibero/aquitano en retroceso se había convirtido en pleno siglo I en un rasgo identitario de enorme vigor para una comunidad floreciente que surge por entonces en el área de Cominges. Pero es prematuro dar más detalles de esto. Pronto lo trataremos de manera monográfica en Trifinium.

    Entre las pruebas que contribuyen a la demostración del parentesco cercano entre el aquitano y el ibérico, hay que incluir, en primerísimo primer lugar, y con muy claros indicios, las Fuentes históricas primarias escritas.

    Si Estrabón, en sus escritos coetáneos a la Mano de Irulegui, afirma repetidas veces que los aquitanos son parecidos físicamente a los iberos y hablan lenguas parecidas, y, años después, César confirma el parecido físico, hay un 99,999999% de probabilidad que aquitanos e íberos eran parientes cercanos en lengua.

    Las Fuentes históricas escritas primarias contrastadas, como son las de Estrabón y César, tienen más crédito que cualquier disciplina o tesis, y, por supuesto, infinitamente más que cualquier creencia o ideología. Qué mayor evidencia se puede tener que la de aquellos que son nuestros privilegiados ojos y oídos, y nuestra preclara mente en el siglo I a. C.

    Parece haber bastante consenso en que el euskoaquitano de los siglos I a III d. C es el origen del euskera, que se corresponde con los testimonios onomásticos comparativos entre el aquitano y el ibérico del trabajo de Orduña. Implícitamente, habría consenso en que, como indica Orduña: “el parentesco entre ibérico y aquitano, de existir, sería más lejano que el existente entre vasco y aquitano”. A pesar de ello, «siguen siendo lo bastante significativas» (Orduña) las coincidencias entre el ibérico y el vasco medieval.

    Sin embargo, las coincidencias entre el aquitano y la lengua del texto de la Mano de Irulegui (I a. C), tan sólo un siglo anterior al primer testimonio aquitano, resultan demasiado lejanas a juzgar por la opinión de los especialistas.

    Si la lengua de la Mano es vascónica, y, al mismo tiempo, tan lejana del aquitano en tan sólo un siglo, qué lengua es siendo tan distante del aquitano en tan “breve” lapso tiempo, o qué acontecimientos tan significativamente revolucionarios habrían ocurrido para que el supuesto antecesor del aquitano se haya transformado en euskoaquitano.
    Me quedo con la hipótesis de que los acontecimientos fueron tan significativamente revolucionarios que produjeron el aquitano como producto de la intersección (en sentido matemático del término), del antecesor del aquitano (conjunto principal), latín (superestrato), celtibérico, galo y otras lenguas pirenaicas. Acelerado proceso revolucionario (en lo que a lengua se refiere) que tendría como potente núcleo irradiador Lugdunum Convenarum, que tras su fundación y apogeo se expandirá en su ámbito de influencia. Tras la descomposición del Imperio Romano, a partir del siglo IV, con la convergencia de las bagaudas, invasiones bárbaras y constitución del nuevo orden germánico visigodo y franco, dará lugar a un repliegue interno de resistencia y autoafirmación, y la consecuente migración suroccidental buscando mejores condiciones de defensa, lo que frena el proceso de latinización en manos de la Iglesia tras la decadencia y reflujo de la vida romana en las ciudades. Mientras que en el espacio romano bilingüe contiguo surgirán los embriones romances, Gascón, Navarroaragonés y castellano, en paralelo, en el ámbito de resistencia vascónica, y como excepción a causa del repliegue interno, prevalecerá el desarrollo y fortalecimiento del euskera.

    Nos has dejado boquiabiertos, Paloma, pero intervengo brevemente para decirte que coincidimos en lo esencial. Me he comprometido a divulgar los puntos claves del artículo que publicamos hace nada en Palaeohispánica 22 y que aborda precisamente eso del «repliegue interno de resistencia y autoafirmación, y la consecuente migración suroccidental buscando mejores condiciones» de los siglos V y VI.

    Muchas gracias por lo de mis comentarios eruditos, Joseba. Nada más lejos de ser yo erudito en nada, jejeje. Pero precisamente lo que más me gusta de Trifinium es que aquí todo el mundo sabe más de todo que yo. Ese vídeo de Ferrer i Jané es de lo mejor que hay en Youtube. Lástima que no entienda bien el catalán, aunque los gráficos ayudan.

    Repasando lo de abaR, a lo mejor me he precipitado en decir que podía no ser un numeral, basta con que signifique otra cosa además de diez. AbaRiltuR como ‘ciudad diez’ no tiene sentido, pero Rodríguez Ramos apunta muy bien que podría significar también ‘límite, fin’ o alguna otra cosa por el estilo. Cita el vasco amai.

    Se me ocurre una idea que no sé si podría dar algún resultado, que sería intentar segmentar bien los textos comerciales en plomos (ahí Orduña hizo un trabajo muy bueno). Y después (descartados nombres de persona) extrapolar la cantidad de veces que aparecen los morfos en ellas y comparar con otro corpus de inscripciones comerciales, preferentemente el griego que fue el que más imitaron y el de otra lengua aglutinante. Al fin y al cabo los términos como comprar, vender, deber, pagar, todo, ganar, costar, aqui, cumplir, impuesto, etc… se repiten mucho. No digo que pudiera ser la panacea, pero a lo mejor podia dar pistas. No sé qué textos se le metieron al software del MIT americano. ¿Estarían segmentados? Lo dudo. Cuando ojeas bien textos iberos te das cuenta de que hacían trucos escribiendo, como utilizar un morfo como final y a la vez principio de otra palabra y cosas así.

    De todas formas (muchas veces se te ocurren cosas cuando escribes para explicar algo) sólo con hacer el cómputo en distintos corpus comerciales de lenguas antiguas y comparar las palabras que más se usan ya se podrá ver si coinciden entre ellas, me imagino. Es por encontrar algún atajo, porque con el método actual el avance es muy lento y además tiene que ser limitado. Saludos.

    Comentaré con Eduardo Orduña tu sugerencia metodológica («comparar corpus comerciales de lenguas antiguas»). Colabora con Joan Ferrer y Noemí Moncunill Manconul y, suponiendo que no se les haya ocurrido ya a ellos ( ya sabes que la duda ofende), creo tienen capacidad, junto tal vez con Velaza y el propio Gorrochategui, en proponer un proyecto de investigación para enriquecer de esa forma la base de datos Hesperia.

    Acabo de ver este tuit de Joan Ferrer del 22 de diciembre. Fíjate, Javier, en la imagen con abaR ’10’ en el centro:

    Ya se puede consultar mi trabajo en la RAP sobre el sistema de numerales ibérico, que pone al día las evidencias internas que apoyan la teoría, más allá de la similitud formal con los numerales vascos, que fue el punto de partida de la hipótesis: ‘El sistema de numerals ibèric: Més enllà de la semblança formal amb els numerals bascos’. Revista d’Arqueologia de Ponent, 32. https://doi.org/10.21001/rap.2022.32.1 (Academia.edu)

    También he comentado con Orduña lo de arriba tuyo. Me contesta:

    [08:11, 31/01/2023] Eduardo Orduña: Sí, tenemos en cuenta sobre todo los plomos griegos, pero no de una manera sistemática, que llevaría muchísimo trabajo de poner en marcha

    [08:14, 31/01/2023] Eduardo Orduña: No creo que los resultados del MIT sirvan de mucho. En esto los ordenadores son unos pardillos a nuestro lado

    Pues va a ser que significa diez; otra cosa es fuera una palabra con otro significado en otros contextos, quizás por eso Orduña escribe «(grupo de) diez» pero está marcando las decenas; si. Eso está claro. El gráfico habla por si mismo, aunque un poco optimista en algunas palabras si puede ser. No creo que baR = abaR. De bin también dudo, porque sólo ofrece un ejemplo: sisbi(b)eiabin que mmm no parece un numeral. Pero el planteamiento es muy convincente, porque los numerales se parecen mucho a los del euskera. Pero es que además se parece el sistema. Ójala lo demas del ibero se pareciese tanto.

    Muchas gracias Joseba por tener en cuenta mi idea y trasmitirsela a estos señores. Gente que además admiro mucho. Lógico que lo hayan pensado (y en parte intentado y descartado) Se me ocurrió al ver en google algunos listados de las palabras mas usadas en todos los idiomas, y ver que el orden de las palabras por número de apariciones en ellas coincidia y mucho. Pero no es tan sencillo. Nunca es tan sencillo. Saludos.

    Me parece muy razonable el comentario de Liken sobre la complejidad de la morfología verbal vasca como problema para aceptar una koineización, si se entiende que el resultado de ese proceso fue una lengua criolla. Otra cosa es que hablemos de una nivelación de dialectos más o menos próximos, o de una lengua básicamente eusquérica pero salpicada de elementos de otras como el ibérico o el celta, y con una fuerte presión del latín.

    Por otro lado, la interpretación de eŕaukon que hace Liken coincide totalmente con la mía, y creo que podría encajar bien con los demás elementos del texto. Coincido con Joseba en que esperaría una aparición más tardía de las formas tripersonales, pero las inscripciones mandan. Otra cosa es la relación con el ibérico, donde si bien existen formas verbales que recuerdan mucho a ese eŕaukon, no parece en principio que sean tripersonales, ni se han identificado otras que pudieran serlo. Creo que eŕaukon es importante para la clasificación lingüística del bronce de Irulegi, y obligará como mínimo a matizar teorías como la datación del protovasco o la euskaldunización tardía.

    Si Liken y Orkeikelaur, cuya solvencia en el conocimiento de las lenguas paleohispánicas parece probadísima, coinciden en la interpretación del término eŕaukon (de la mano de Irulegui), me siento obligado y muy honrado de dar a conocer esta primicia en Trifinium.

    Así, admito sin reparos el análisis propuesto arriba por Liken (01.02.2023):

  • Eŕaukon es probablemente un verbo, tanto desde el análisis intraibero (posición final de texto, prefijo verbal e-, terminación -n), como vasco. Y ya desde el vasco solo, potencial factitivo RA, particula -K de dativo, -o- de tercera persona. e-ra-(d)u-k-on, en forma similar a la derivación de zeraukon < *z-era(d)u-ki-on.
  • Eŕaukon *eDU-n, que en su forma eDU-K-i (o e-DU-Ts-i) adquiere el grado de verbo con dativo, y con factitivo RA, eraduk-i
  • Sobre la existencia de formas verbales sintéticas en ibero, añade Liken:

    el mismo ibero tiene también notables indicios de formas sintéticas compuestas. Formas verbales como eki-siŕan, siendo eki raiz verbal ibera, esa-tiŕan, coincidiendo esta además con un verbal esan en la misma inscripición, ba-tiŕe-kaŕ, que no parecen andar muy lejos de formas incluso perifrasticas vascas.

    Sobre esto último, puntualiza Orkeikelaur:

    Otra cosa es la relación con el ibérico, donde si bien existen formas verbales que recuerdan mucho a ese eŕaukon, no parece en principio que sean tripersonales, ni se han identificado otras que pudieran serlo. Creo que eŕaukon es importante para la clasificación lingüística del bronce de Irulegi

    De lo que se podría concluir que efectivamente la mano de Irulegui es el primer testimonio de un texto paleovasco. ¿También protovasco? Este es el interrogante que plantea Orkeikelaur: «[todo esto nos] obligará a matizar teorías como la datación del protovasco o la euskaldunización tardía».

    Voy a atreverme a esbozar estos matices:

    1. Si se constata el parentesco inmediato, no indirecto, de la lengua de Irulegui (siglo I a. C.) con el corpus onomástico aquitano (siglo I-II d. C.), podremos hablar de ella no solo desde el paleovasco, sino también desde el protovasco.

    2. La naturaleza tripersonal de eŕaukon avala la idea de que la lengua de la mano de Irulegui y la lengua antecesora de la onomástica aquitana forman parte de un mismo continuo dialectal vascoaquitano.

    3. Parece asimismo constatado que ese continuo dialectal vascoaquitano estuvo en estrecho contacto con el continuo dialectal ibérico. Producto de este largo contacto son los evidentes trasvases o contagios de un elevado número de propiedades lingüísticas (cf rasgos fonéticos, sistema numeral, datos onomásticos, etc.)

    Quedan dos interrogantes pendientes:

    4. ¿Son suficientemente significativos los rasgos diferenciales (las formas tripersonales, la aspiración…) para considerar que se trata de dos espacios lingüísticos separados (uno vascoaquitano y otro ibérico), o cabe la posibilidad de considerar todo como un único continuo dialectal vascoibérico?

    5. ¿La variedad dialectal de Irulegui — que creemos desaparecida en ese espacio para el siglo I— tuvo continuidad en el corpus aquitano, o este proviene de otra variedad, centropirenaica, que sobrevivió (en los reductos andosino, conveno…) y koineizó en los siglos I-II en lo que denominamos ‘proto-euskera’?

    Si la segunda opción del interrogante 5 es la correcta, como creemos, entonces la vasconización tardía sería la única explicación razonable a la supervivencia del proto-euskera, su evolución hacia el vasco común antiguo (siglos III-V), así como su expansión (siglos VI-IX) por un territorio (actual País Vasco) circunscrito en los siglos I-II a. C. a un área lingüística celtibérica.

    En primer lugar, es de agradecer este espacio abierto para compartir y discutir este apasionante tema. Eskerrik asko, Joseba!

    Quisiera aportar mi visión y opinar sobre lo que afirmas y preguntas en tu último mensaje.

    Estoy de acuerdo contigo, Joseba, en la solvencia de Liken y Orkeikelaur. A mí también me parecen solventes, igual es porque coincido en gran parte de sus análisis, los cuales me parecen lógicos y coherentes a la luz de los últimos datos aparecidos con la mano de Irulegi.

    Siento discrepar contigo sobre la «primicia» de este hilo sobre la cuestión de «eraukon». Esta cuestión se ha tratado hace más de 2 meses en otros foros (en amaata y en zuzeu, por mencionar dos), y ya se había argumentado de forma parecida, por parte de varios foreros, entre ellos yo mismo, (dejo el link, no sé si bien):

    https://www.amaata.com/2022/11/irulegiko-eskua-ii-propuestas-de.html#comment-6047158363

    Y no me las doy de experto, que no dejo de ser un aficionado de tercera regional. Incluso te lo posteé en otro hilo de este mismo blog, si bien sin argumentarlo porque lo daba por sobradamente conocido. En ese post no sólo mencionaba la clara posibilidad del verbo «eraukon», sino que apuntaba la también clara posibilidad de los morfemas de la inscripción, fáciles de asociar con la declinación vasca. No sé qué opinas sobre esto último.

    Cuando Orkeikelaur menciona «obligará a matizar la datación del protovasco y de la euskaldunización tardía» me parece bastante diplomático y elegante por su parte, porque creo que el verbo «matizar» se queda corto. Pienso que tanto los conceptos de Euskera Batu Zaharra, Protoeuskera, etc.. como las fechas que se les asignaban van a tener que modificarse y adaptarse a los nuevos descubrimientos. Todo lo cual no va en demérito de quienes habían hecho esas proposiciones (ya que se basaban en la información parcial y limitada, anterior a los nuevos descubrimientos).

    La cuestión de la naturaleza tripersonal de «eraukon» no deja de ser una posibilidad que comparto, pero no una certeza. De todas maneras, Joseba, no sé por qué motivo esa posible naturaleza tripersonal de ese verbo «avala un continuo dialectal vasco-aquitano» (que en principio me parece factible), cuando no hay verbos tripersonales atestiguados en la zona aquitana, que yo sepa. Me gustaría que argumentaras esa posibilidad.
    Tampoco he entendido bien por qué te haces la pregunta de «¿La variedad dialectal de Irulegi desparece para el siglo I?» ¿Por qué te planteas que pudiera desaparecer? ¿Qué pudo suceder?
    La otra opción que planteas como pregunta: «¿proviene de otra variedad, centropirenaica….Koineizó en los siglos I-II en lo que denominamos protoeuskera?»
    Si coincidimos en que la inscripción de Irulegi -por lo menos el verbo final nos lleva en esa dirección- es un «antecesor» del euskera,
    ¿Qué sentido tiene proponer una koiné y que además provenga de otro sitio, si ya estaba ahí 300 ó 400 años antes de lo que tú te preguntas, a 10 kilómetros de Iruña?
    Como dice Orkeikelaur, a lo mejor hay que «matizar» la hipótesis de la vasconización tardía.

    Voy a tratar de responderte, hechicero de Irulegui:

    Pienso que tanto los conceptos de Euskera Batu Zaharra, Protoeuskera, etc.. como las fechas que se les asignaban van a tener que modificarse y adaptarse a los nuevos descubrimientos. Todo lo cual no va en demérito de quienes habían hecho esas proposiciones (ya que se basaban en la información parcial y limitada, anterior a los nuevos descubrimientos).

    Descartado el celtibérico (pace Guillermo Gómez 24.11.2022), sea desde el continuo dialectal iberico o vascoaquitano, la datación de la mano de Irulegui (siglo I a C) no hace sino afianzar las cronologías previstas para los periodos antiguos de desarrollo del euskera histórico. Las dos fases de proto-euskera y vasco común antiguo son fundamentales para explicar la evolución de la lengua. La necesidad de una variedad común antecesora de todos los dialectos vascos datable entre los siglos IV-VI arranca con un trabajo visionario de Luis Michelena (1981), que tuvo relativo poco eco en la lingüística vasca y fue prácticamente aparcado hasta la década de 2000-2010 en la que Koldo Zuazo lo rescató para contextualizar sus trabajos de campo sobre los dialectos vascos. Poco después, lo retoman Joseba Lakarra 2011/2014 (este sobre todo como reacción al ucrónico Zuazo) y José Ignacio Hualde (2015), quienes le dan un impulso definitivo que ha fructificado en una extraordinaria secuela de trabajos de investigación por parte de lo que yo llamo ‘Escuela de Vitoria’, formada esencialmente por los discípulos de Blanca Urgell y el propio Lakarra.

    La cuestión de la naturaleza tripersonal de «eraukon» no deja de ser una posibilidad que comparto, pero no una certeza. De todas maneras, Joseba, no sé por qué motivo esa posible naturaleza tripersonal de ese verbo «avala un continuo dialectal vasco-aquitano» (que en principio me parece factible), cuando no hay verbos tripersonales atestiguados en la zona aquitana, que yo sepa. Me gustaría que argumentaras esa posibilidad.

    No sabes el motivo de ese “aval” porque en tu visión de los hechos no concibes la etapa aquitana como esencial para la supervivencia de la lengua.

    Tampoco he entendido bien por qué te haces la pregunta de «¿La variedad dialectal de Irulegi desparece para el siglo I?» ¿Por qué te planteas que pudiera desaparecer? ¿Qué pudo suceder?

    Sin esa fase aquitana, el paleovasco de Irulegui no habría tenido continuidad. Sería una lengua muerta, como el resto de lenguas paleohispánicas. Pero es complicado aportar aquí las evidencias necesarias para probar esto, que desde mi punto de vista es de cajón madera de pino (cf Francisco Beltrán Lloris, Trifinium 08.01.2023).

    La otra opción que planteas como pregunta: «¿proviene de otra variedad, centropirenaica….Koineizó en los siglos I-II en lo que denominamos protoeuskera?»
    Si coincidimos en que la inscripción de Irulegi -por lo menos el verbo final nos lleva en esa dirección- es un «antecesor» del euskera,

    Es que no creo que la lengua de la mano de Irulegui sea antecesora del euskera histórico; es solo pariente del antecesor directo, que es el proto-euskera de Cominges. Lo he explicado ya varias veces: el asturiano no es antecesor del español de Honduras, aunque sea lengua hermana del castellano de Burgos. Este sí es el antecesor directo de las variedades de español de América.

    ¿Qué sentido tiene proponer una koiné y que además provenga de otro sitio, si ya estaba ahí 300 ó 400 años antes de lo que tú te preguntas, a 10 kilómetros de Iruña? Como dice Orkeikelaur, a lo mejor hay que «matizar» la hipótesis de la vasconización tardía.

    Precisamente, precisamente. Aquí está la clave de todo. En Trifinium vamos a ir explicando estos hechos que rompen muchos esquemas de la historiografía lingüística vasca, pero que aportan los datos esenciales para entender la sorprendente supervivencia del euskera.

    Yo no puedo estar más de acuerdo con Irulegiko Azti. Si todo es un magma vasco-ibérico (teoría que nos retrotraería a Humboldt, Astarloa o por ahí), no hay ninguna necesidad de postular una aquitanización tardoantigua para dar una explicación a la presencia medieval del euskera al sur de los Pirineos. Ya lo hace la Mano de Irulegi.

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